Cap 7 Nacidad para Seducir
–Ha
llegado el momento de que me ponga a trabajar –dijo Castora en voz alta–. Yo me
encargaré de ellos.
–No, tú no lo harás. Yo...
–Hola
–dijo el de la camisa hawaiana–. Espero no molestar, pero mi amigo y yo nos
hemos apostado a que eres Peter Lanzani. –Le tendió la mano.
Antes
de que Peter pudiera responder, Castora bloqueó el brazo del hombre con su
menudo cuerpo, y lo siguiente que supo fue que ella respondía con un acento
extranjero que sonaba a una mezcla entre serbocroata e israelí.
–Ach,
ese tal Peter La-nz-an-i ser un hombre muy famoso en América, ¿sí? Mi pobre
marido... –colocó la mano sobre el brazo de Peter–, su inglés es mucho, mucho
malo, y no comprender. Pero mi inglés es mucho, mucho bueno, ¿sí? Y todas las
partes que vamos, muchos hombre como vosotros..., se acercan y dicen que creen
que es ese hombre, ese Peter La-nz-an-i. Pero no, digo, mi marido no es famoso
en América, sí es mucho, mucho famoso en nuestro país. Es un famoso... ¿cómo se
dice?... actor especial.
Peter
simplemente sintió que se atragantaba.
Ella
frunció el ceño.
–¿Sí?
¿Lo dije bien? Hace películas especiales.
Peter
había cambiado tantas veces de identidad que empezaba a perder la cuenta.
Bueno, Castora merecía su apoyo por todo ese trabajo arduo –tan mal enfocado–,
así que borró la sonrisa de la cara e intentó simular que no sabía inglés.
Había
dejado tan flipados a los hinchas que los pobres no sabían como salir del
atolladero.
–Nosotros...
esto... bueno... lo sentimos. Pensamos..., y...
–No
pasa nada –respondió ella con firmeza–. Ocurre todo el tiempo.
Tropezándose
con sus propios pies, los hombres huyeron.
Castora
lo miró con aire satisfecho.
–Soy
demasiado joven para tener tanto talento. ¿A que te alegras de que haya
decidido seguir contigo?
No
cabía duda de que era muy creativa, pero dado que tenía que entregarle la VISA al recepcionista todos
esos esfuerzos de mantener en secreto su identidad no servían para nada.
–Déme
la mejor suite –dijo él–. Y una habitación pequeña junto a los ascensores para mí
chiflada acompañante. Si no hay, bastará con un rincón al lado de la máquina
del hielo.
El
hostal Los Buenos Tiempos había hecho un gran trabajo instruyendo a su
personal, y el joven recepcionista apenas parpadeó.
–Por
desgracia, esta noche estamos completos, señor, y la suite ya está ocupada.
–¿No
tenemos suite? –dijo Castora con voz arrastrada–. ¿Qué más cosas horribles nos
pueden pasar?
El
recepcionista estudió la pantalla del ordenador intentando encontrar una
solución.
–Sólo
quedan dos habitaciones. Una puede adaptarse a sus necesidades, pero la otra
está sin arreglar.
–Bueno,
a esta mujercita no le importará quedarse allí. Bastará con que no haya manchas
de sangre en la moqueta. Las estrellas del porno pueden dormir casi en cualquier
sitio. Y quiero decir en cualquiera.
Aunque
parecía estar divirtiéndose, el recepcionista estaba demasiado bien entrenado
para sonreír.
–Le
haremos, por supuesto, un descuento –Lali se apoyó en el mostrador.
-Cóbrele
el doble. Si no se sentirá ofendido.
Después
de que él aclarara aquel malentendido, se dirigieron hacia el ascensor. Cuando
se cerraron las puertas, Castora levantó la vista hacia él rezumando inocencia
en esos profundos ojos negros.
–Esos
tíos sabían tu verdadero nombre. Jamás habría imaginado que hubiera tantos
homosexuales sueltos por el mundo. Él le dio al botón.
-La
verdad es que soy jugador profesional de fútbol americano y ése es mi verdadero
nombre. Pero sólo juego a tiempo parcial, hasta que despegue mi carrera en el
cine.
Castora
lo miró simulando estar impresionada.
–Vaya.
No sabía que se podía jugar al fútbol americano a tiempo parcial.
–Sin
ánimo de ofender, no pareces saber mucho de deporte.
–Bueno,
un gay jugando al fútbol americano. Ver para creer.
–Oh,
hay muchos. Casi un tercio de los jugadores de la NFL. –Esperó a ver si al fin
ella ponía punto y final a esa sandez, pero parecía no tener prisa en acabar el
juego.
–Para
que luego diga la gente que los deportistas no son sensibles –dijo ella.
–Es
parte del espectáculo.
–Me
he fijado en que llevas agujeros en las orejas.
–Me
los hice cuando era joven.
–Y
querías hacer gala de tu dinero, ¿no?
–Dos
kilates en cada oreja.
–Dime
que ya no los usas.
–Sólo
si tengo un mal día. –Se abrieron las puertas del ascensor y caminaron por el
pasillo hasta sus habitaciones. Castora caminaba con largas zancadas para ser
tan pequeña. No estaba acostumbrado a las mujeres tan agresivas, claro que ella
no era demasiado femenina a pesar de esos pechos redondos que tan duro lo
ponían.
Las
habitaciones estaban una junto a la otra. Él abrió la primera puerta y, aunque
limpia, definitivamente olía a tabaco.
Ella
pasó junto a él.
–Normalmente,
sugeriría que nos la jugáramos a cara o cruz, pero como tú pagas la cuenta, no
me parece justo.
–Bueno,
si insistes.
Ella
cogió su bolsa y de nuevo intentó deshacerse de él.
–Trabajo
mejor con luz natural. Nos veremos mañana.
–Si
no me pareciera imposible, diría que te da miedo estar a solas conmigo.
–Vale,
me has pillado. ¿Y si sin darme cuenta me interpongo entre tú y un espejo?
Podrías ponerte violento.
Él
sonrió ampliamente.
–Te
espero en media hora.
Cuando
él llegó a su habitación, encendió la televisión para ver el partido de los
Bulls, se quitó las botas y desempacó sus cosas. Tenía tantos dibujos, retratos
y fotos de sí mismo que no sabía ya qué hacer con ellos, pero ésa no era la
cuestión. Cogió del minibar una cerveza y una bolsita de cacahuetes. Rochi le
había sugerido en una ocasión que mostrara a la gente algo del glamour que se
suponía había heredado de su madre, y él le había dicho que no metiera las
narices en sus asuntos. No dejaba que nadie se entrometiera en esa complicada
relación.
Se
tumbó en la cama en vaqueros y camisa blanca, una auténtica camisa blanca de
Marc Jacobs diseñada por PR que le habían enviado un par de semanas antes. Los
Bulls pidieron tiempo muerto. Otra noche, otro hotel. Poseía dos apartamentos
en Chicago, uno no muy lejos del lago y otro en la zona oeste, junto a las
oficinas de los Stars por si no tenía ganas de lidiar con el tráfico al
atravesar la ciudad. Pero como había crecido en montones de habitaciones de
Internados, no consideraba ningún sitio como su hogar. «Gracias, mamá».
La
granja de Tennessee tenía su propia historia y raíces profundas, justo lo que a
él le faltaba. Bueno, normalmente no era tan impulsivo y había tenido sus dudas
sobre comprar un lugar tan alejado del océano. Ser propietario de una casa con
cien acres hacía pensar en algo permanente, algo que él jamás había
experimentado y a lo mejor no estaba preparado. Tenía que pensar en ella como
en una casa de vacaciones. Y si no le gustaba, siempre podía venderla.
Oyó
el agua de la ducha de la habitación de al lado. En la tele salió un anuncio de
un telefilm sobre la muerte de la cantante de country Marli Moffatt. Pasaron
imágenes de Marli y Jack Patriot saliendo de una capilla de Reno. Le dio al
botón de silencio del mando.
Estaba
deseando tener a Castora desnuda esa noche. El no haber estado nunca con
alguien como ella hacía que las perspectivas fueran aún más interesantes. Se
metió un puñado de cacahuetes en la boca y se recordó a sí mismo que hacía años
que había dejado los rollos de una sola noche. La idea de acabar como su madre
–alguien que se pasaba el tiempo dándole a la coca hasta el punto de olvidar
que tenía un hijo– era demasiado deprimente, así que se limitaba a tener
relaciones cortas, relaciones que duraban entre unas semanas y un par de meses.
Pero en ese momento estaba a punto de violar la norma principal de toda una
década de relaciones informales y no sentía remordimientos. Castora no era
precisamente una groupie. Aunque sólo habían estado juntos un día, y a pesar de
esa tendencia que tenía de mangonearlo, tenían una verdadera relación, unas
interesantes conversaciones, habían compartido comidas y tenían gustos
similares en música. Y lo que era más importante aún, Castora no amenazaba de
ninguna manera su soltería.
El
último cuarto del partido de los Bulls acababa de empezar cuando sonó un golpe
en la puerta. Tenía que dejar bien claro quién llevaba la voz cantante.
–Estoy
desnudo –gritó.
13 comentarios y subo mas!!!
:) Gracias por leer.
Lo adivinaron no ? Y ahora que va a pasar? :O
Besos desde Francia.

No creo k castora le d calce esa misma noche,pero quien te dice, con Gonzalo fueron dos semanas.Los dos están jugando a un juego d tira y afloja ,veremos quien cede antes.
ResponderEliminarA pesar d k lo mangonea Peter parece satisfecho con su compañía,y k ella esté escasa d dinero lo beneficia d algún modo.Ya quiero leer k piensa del retrato cuando Lali lo termine,ya k hace tanto inca pie en k tiene muchos.
ResponderEliminarUna pregunta Castora es Lali? No entiendo!
ResponderEliminarCuando se encuentran x primera vez,ella lleva un disfraz d castor,y esta haciendo publicidad en la carretera.Si es Lali.
EliminarQ tironeo hay,creo q ambos se desean,a q a ese estoy desnudo ella responde entrando,rompe todos los esquemas y es lo q + le atrae a él!
ResponderEliminarJAJAJA' mee encanto lo que hiso lali en la recepcion jummm & a peter bn que le gusta que lo mangonien... :3 mee encanta es muy graciosaa quiero maas :DD!!
ResponderEliminar@maaff_lazaro
mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas
ResponderEliminarmas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas
ResponderEliminarEs gracioso q se refiera a castiga y no lali :) no creo q pase nada lali parece muy dura ..as mas me encanta
ResponderEliminarme encantooooo!!! quiero mas mas mas mas jajajaja
ResponderEliminarquiero saber que va a pasar ahora!! sube.masssss
ResponderEliminarTe he dicho alguna vez que me encanta!!!!
ResponderEliminarMe río mucho con la relación que tienen estos dos!!
Quiero mas!!!!
Besos!!!
m
ResponderEliminara
ResponderEliminars
ResponderEliminarme encanto espero mas
ResponderEliminar@Angie_232alma