Adaptacion Laliter: La Mascara Del Amor. Twitter : @Joslielove . Gracias por leer y por comentar.

miércoles, 18 de julio de 2012

Nacida para Seducir cap 38

                     Nacida para Seducir


Lali localizó finalmente a Peter entre la maleza detrás del granero. Tenía las manos en las caderas y miraba el esqueleto oxidado de una camioneta roja. A través del hueco donde una vez había estado la puerta del acompañante, ella podía ver cómo sobresalía el relleno de la tapicería. Un par de libélulas revoloteaban sobre la madera podrida, las llantas desgastadas y otros restos no identificables de maquinaria agrícola que había en la parte trasera de la camioneta. Siguió el camino que él había abierto entre la maleza. Cuando se acercó más, vio los restos de un nido en el volante.

–Sí estás pensando en deshacerte del Vanquish ahora que has visto esto, olvídalo –dijo ella–. Me niego rotundamente.

Peter dejó caer las manos a los costados. Tenía una mirada desolada.

–¿No te parece que esto se pone cada vez mejor?

–No hay nada como un pequeño drama familiar para descargar adrenalina. –Resistió el deseo de volver a rodearle la cintura con el brazo–. Jack le dijo a Cande que se quedarían una semana –dijo con suavidad–. Pero se la lleva a Nashville el fin de semana. Ya veremos si vuelven.

Peter torció el gesto.

–¿Cómo coño ha pasado esto? Llevo años manteniéndome alejado de él, y ahora, en unos segundos, lo mando todo a la mierda.

–Yo creo que estuviste genial –dijo ella–. Y te lo dice alguien a quien le gusta encontrarte defectos.

Lali apenas pudo reprimir la sonrisa. Él pateó el guardabarros oxidado.

–¿Crees que le he hecho un favor a Cande?

–Sí. La has defendido.

–Sólo le he causado más problemas. A Jack sólo le importa su carrera, y lo único que he conseguido con esto es que Cande se lleve otra desilusión.

–Ella ha pasado más tiempo con él que tú, así que es probable que se conozca el percal. Dudo que tenga unas expectativas demasiado altas.

Él cogió un trozo de madera podrida y lo tiró a la caja de la camioneta.

–Ese hijo de perra hará bien en mantenerse fuera de mi vista. No quiero tener ningún trato con él.

–Estoy segura de que lo último que quiere Jack es llamar la atención. –Vaciló, intentando buscar la manera de sacar el tema, pero Peter se le adelantó.

–No hace falta que lo digas. ¿Crees que no me he dado cuenta de que soy la verdadera razón de que Cande quiera quedarse aquí? Perdió las esperanzas con Jack hace demasiado tiempo. Debería haberme largado en cuanto la vi salir por la puerta.

Lali no quiso volver a recordarle el papel que ella había jugado en todo eso. Rascó un poco de herrumbre.

–¿Por qué no miramos el lado positivo?

–Oh, por supuesto. ¿Por qué no?

–Es la primera vez que has visto a tu padre y a tu madre juntos. Me parece fantástico.

–No estarás pensando en intentar que se reconcilien, ¿verdad?

–No. Pero tal vez sea hora de enterrar algunos viejos fantasmas. La verdad simple y llana es que son tu familia, para bien o para mal.

–Estás equivocada. –Se puso a recoger algunos trozos de chatarra y los colocó en una pila–. El equipo es mi familia. Ha sido así desde que comencé a jugar al fútbol. Si necesito ayuda, sé que con sólo descolgar el teléfono media docena de tíos cogerán un avión sin hacer preguntas. ¿Cuánta gente puede decir eso de su familia?

–No vas a pasarte la vida jugando al fútbol. ¿Qué pasará luego?

–No importará. Seguirán ahí. –Le dio una patada al eje de la camioneta–. Además, para eso aún queda mucho tiempo.

«No tanto», pensó ella. Peter estaba a un paso de considerarse viejo en el mundo del fútbol.

Lali oyó ladrar aun perro, un ladrido agudo y continuo. Miró por encima del hombro a tiempo de ver la carrera apresurada de una bola blanca entre la maleza. El animal se detuvo al verlos. Echó hacia atrás unas orejas diminutas y su agudo ladrido se hizo más feroz. Tenía el pelaje enredado alrededor de la cara y trozos de hierbas pegados a las patas. Lali lo miró con ojo crítico, parecía un cruce de maltes, el tipo de perro al que deberían llamar Bomboncito y poner un lacito en el moño. Pero ese pequeño animal tenía pinta de no haber sido mimado en mucho tiempo.

Peter se acuclilló.

–¿De dónde has salido, colega?

El perro dejó de ladrar y lo miró con suspicacia. Peter le tendió la mano con la palma hacia arriba.

–Es increíble que no te haya zampado un coyote.

El perro ladeó la cabeza, luego lo olisqueó con cautela en respuesta a sus palabras.

–No es exactamente un perro de campo –dijo Lali.

–Apuesto lo que quieras a que lo han abandonado. Lo habrán dejado tirado en la carretera. –Hurgó entre el mugriento pelaje del cuello–. No lleva collar. ¿Qué te ha pasado, Asesino? –le pasó la mano por el lomo–. Se le notan las costillas. ¿Cuánto hace que no comes? Me gustaría que me dejaran cinco minutos a solas con el desgraciado que te ha dejado tirado.

El animal se tendió sobre el lomo y abrió las patas. Era una perra.

Lali bajó la vista a la pequeña zorrita.

–Chica, al menos deja que Peter se esfuerce un poco.

–Ignora a Bo Beep. La falta de sexo la convierte en una amargada. –Peter acarició la barriga flaca y sucia del animal–. Ven, Asesina. Vamos a ver qué encontramos para darte de comer. –Con una última palmadita, se puso en pie.

Lali los siguió.

–En cuanto le das de comer a un perro, pasa a ser tuyo.

–¿Y qué? En las granjas se necesitan perros.

–Perros pastores o collies. No esta perra pija.

–En la granja de Peter creemos que todos se merecen una oportunidad.

–Te advierto –le gritó a la espalda– que ése es un perro de gay, así que si quieres seguir en el armario...

–Voy a tener que denunciarte a la policía de lo políticamente correcto.

Al menos esa pequeña perra sarnosa había conseguido que Peter olvidara el drama que se desarrollaba en la casa, y Lali intentó seguir distrayéndolo discutiendo con él hasta que alcanzaron el patio delantero.

Los camiones que deberían estar en el camino de entrada no estaban a la vista. Ni los martilleos ni el rugir de las taladradoras interrumpían el sonido de los pájaros.

Él frunció el ceño.

–Me pregunto qué habrá pasado.

Gime  salió de la casa con el móvil en la mano. La perra la recibió con unos fieros aullidos agudos.

–¡Silencio! –dijo Peter. El animal reconoció el tono autoritario y se calló. Peter examinó el patio.

–¿Dónde se ha metido todo el mundo?

 Gime bajó los escalones del porche.

–Al parecer han caído todos misteriosamente enfermos.

–¿Todos?

–Eso parece.

Lali no tardó en juntar todas las piezas y no le gustó en absoluto la conclusión a la que llegó.

–No será por eso... no, no puede ser.

–Nos están boicoteando. –Gime levantó una mano–. ¿Qué hiciste para cabrear tanto a esa mujer?

–Lali hizo lo que debía –la defendió Peter.

Cande salió corriendo al porche.

–¡He oído un perro! –La perra mestiza agitó la cola al verla. Cande bajó corriendo las escaleras, pero se detuvo cuando estaba cerca. Arrodillándose, extendió la mano igual que había hecho Peter un rato antes.

–Hola, perrita.

La bola de pelo sucio la miró con suspicacia, pero consintió en ser acariciada. Cande miró a Peter con el ceño fruncido.

–¿Es tuya?

Él consideró la idea un momento.

–¿Por qué no? Cuando yo no esté aquí, habrá un casero.

–¿Cómo se llama?

–Se ha perdido. No tiene nombre.

–Podría... llamarla... –estudió a la perra–. ¿Qué tal Puffy?

–Esto... yo había pensado en algo tipo Asesina.

Cande volvió a estudiar a la perra.

–Tiene más pinta de Puffy.

Lali no pudo seguir manteniéndose dura con la perrita perdida por más tiempo.

–Vamos a ver si encontramos algo de comer para Puffy.

–Dame el teléfono del contratista –le dijo Peter a Gime–. Quiero hablar con él.

–Ya lo he intentado yo. Pero no coge el teléfono.

–Entonces será mejor que le haga una visita personal.

Gime quería que Puffy pasara por el veterinario, y de alguna manera convenció a Jack de que se llevara a la perra cuando Cande y él fueran a Nashville. Lali sabía que al final se quedaría con la perra. A pesar de lo que Jack había prometido, Lali no creía que fuera a regresar con Cande. Le dio un fuerte abrazo a la niña cuando se fue.

–No dejes que nadie te mangonee, ¿me oyes?

–Lo intentaré –respondió Cande con un deje interrogativo.

Lali quería hacer autostop para ir al pueblo a buscar trabajo, pero Gime necesitaba ayuda, así que se pasó el día intentando pagarse el sustento limpiando alacenas, colocando platos y ordenando armarios. Peter le envió un e-mail a Gime diciéndole que el contratista había desaparecido. Una «emergencia familiar» según un vecino.

Al caer la tarde, Gime la obligó a que tomara un descanso, y Lali se fue a explorar. Vagó por el bosque, siguiendo el riachuelo hasta el estanque y estuvo fuera más tiempo del que había pensado. Cuando regresó se encontró una nota de Peter esperándola en la encimera de la cocina.

Cariño:
Estaré de regreso el domingo por la noche. Mantenme la cama caliente.
Tu cariñoso novio
PD: ¿Por qué dejaste que Jack se llevara a mi perra?

Tiró la nota a la basura. De nuevo, una persona a la que había tomado cariño, se había largado sin avisar. Bueno ¿y qué? No le importaba lo más mínimo.

Era viernes. ¿Dónde habría ido? Un terrible presentimiento se apoderó de ella. Rápidamente subió las escaleras y corrió hasta su dormitorio. Cogió el bolso, y sacó la cartera. Por supuesto, los cien dólares que le había dado la noche anterior habían desaparecido.

Su cariñoso novio quería asegurarse de que ella siguiera allí cuando él estuviera de vuelta.
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Si hay muchos comentarios a la noche subo otro cap.

22 comentarios:

  1. Planea casi todo peter,quiere a lali con el como sea!! Más!

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  2. AMOOO ESTA NOVEEE ESTA BUENISIMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAaa

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  3. JAJA' genial el caap me encantaa lali celosa por la peraa jajajajajaja :3 pff ojala que cande si regrese pobree & peter pff paraa mi quee se mueree por lali & ella iguaal buenisimaa la novee mee encantaa :DD!!

    @maaff_lazaro

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  4. me encanta, me encantaaaaaaa! jajaja quiero maaaaas :D

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  5. mina chiquita ME MATAAAAAAAA

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  6. La amo la amo la amo la amo la amoa la amo

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  7. Me encanta me encanta me encanta

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  8. MEEEEEEE ENNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNCAAAANTAAAA

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  9. SIIIIIIIIIIIIIIIII MMMMMMAAAAAAAAAAAAAASSSSSS MAAAS

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  10. Su cariñoso novio... eso me da risa! Espero el proxximo cap!

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  11. MASSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSss

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  12. Me partí d risa con todo .Chica deja k Peter se esfuerce un poco.

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  13. Peter se las sabe todas,le quitó el dinero para k no pudiese ir a ningún lado,y así asegurarse k ella se quedaba en la granja.

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  14. Mas mas mas mas mas iooo pobre lali :/

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  15. Peter se las sabe todas,JAJA!

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