Un
montón de indignadas respuestas atravesaron la mente de Lali antes de llegar a
la conclusión obvia: podía ser comprada. Cierto, podía salir mal parada, pero
¿no era eso parte del juego que estaban jugando? Tener ese dinero en la cartera
bien justificaba el riesgo. Además le daba la oportunidad de demostrarle
exactamente lo inmune que era a sus encantos.
Agarró
los billetes.
–Vale,
comadreja, tú ganas. –Se metió el dinero en el bolsillo trasero–. Pero sólo
acepto porque estoy sin blanca y demasiado desesperada. Y porque esa habitación
no tiene puerta así que no podrás ponerte demasiado cariñoso conmigo.
–Sólo
lo necesario.
–Lo
digo en serio, Peter. Si intentas algo...
–¿Yo?
¿Y tú? –Sus ojos la recorrieron como si fuera nata montada sobre un pastel
recién hecho–. ¿A ver que te parece esto? Doble o nada.
–¿Qué
quieres decir?
–Si
tú me tocas primero, te quedas sin nada. Si te toco yo, ganas cien más. Si
ninguno de los dos toca al otro, el trato se queda tal cual.
Ella
lo pensó durante un momento, pero no veía ningún peligro inmediato, a no ser
esa mujerzuela que llevaba dentro y a la que podía controlar de sobra si se lo
proponía.
–Trato
hecho. Pero antes de nada... –No pensaba pasar más tiempo del necesario con él
en ese dormitorio, así que le birló la cerveza y se acomodó en el lado opuesto
de la cama–. Estás tremendamente resentido con tus padres. Empiezo a pensar que
tu infancia fue todavía más retorcida que la mía.
Él
frotó un dedo del pie contra el tobillo de Lali.
–Pero
yo la he superado, y tú aún sigues dando tumbos.
Ella
apartó el pie.
–Y
de todas las mujeres del planeta, me has elegido a mí para casarte.
–Ah,
sobre eso... –se inclinó sobre una cadera y volvió a meterse la cartera en el
bolsillo–, antes de que se me olvide, por lo visto ahora hemos decidido que
iremos a París en vez de a Hawai para casarnos.
–¿Y
eso?
–Oye,
no eres tú la única que tienes dudas.
–Pobre Peter. Dar esquinazo a todas esas mujeres que te acosan en los bares es un
trabajo muy duro, ¿verdad? –La pantorrilla de Peter le rozó la pierna–. Una
curiosidad, ¿por qué las evitas?
–No
me interesan.
Lo
que significaba que estaban casadas o eran viejas.
–¿Fue
muy terrible tu infancia?
Seguro
que lo había molestado, porque frunció el ceño.
–Estuvo
bien. Tuve un montón de niñeras hasta que fui a uno de los mejores internados.
Supongo que te decepcionará saber que no me pegaron ni me hicieron pasar
hambre, y encima aprendí a jugar al fútbol americano.
–¿Te
visitó tu padre alguna vez?
Él
se incorporó y recuperó la cerveza.
–Lo
cierto es que no quiero hablar de eso.
Ella
se rebajó a un poco de sutil manipulación.
–Si
es demasiado doloroso...
–No.
Ni siquiera supe que era mi padre hasta los trece años. Antes pensaba que mi
padre era el Boss.
–¿Pensabas
que Bruce Springsteen era tu padre?
–Una
de las muchas fantasías etílicas de Gime. Es una pena que no fuera verdad.
–Acabó la cerveza y la dejó en el suelo con un tintineo.
–No
me la imagino borracha. Ahora es tan controlada. ¿Jack supo que eras su hijo
desde el principio?
–Oh,
sí.
–Qué
chungo. Si Gime era una drogadicta, ¿no se preocupó Jack por su embarazo?
–Gime
se mantuvo limpia durante todo el embarazo. Creo que pensaba que así él se
casaría con ella. Al final no lo hizo, claro. –El se levantó y se calzó los
zapatos–. Deja de darle vueltas. Vámonos.
Ella
se levantó a regañadientes.
–Lo
digo en serio, Peter. No te atrevas a tocarme.
–Estoy
empezando a ofenderme.
–No,
eso no es cierto. Lo único que quieres es hacérmelo pasar mal.
–Tanto
como mal... –Posó la mano en el hueco de la espalda de Lali, justo donde era
más sensible.
Ella
se apartó y salió fuera. Al levantar la mirada vio que la luz del dormitorio de
Jack estaba apagada.
–La
luz está apagada.
–Mad
Jack acostado a media noche. Ver para creer.
Las
chanclas de Lali resonaron sobre la hierba húmeda.
–No
te pareces nada a él.
–Gracias
por el cumplido, pero no te preocupes, hay una prueba de paternidad que
demuestra lo contrario.
–No
estaba insinuando...
–¿Podemos
hablar de otra tema ? –Mantuvo la puerta de la casa abierta para que ella
entrara–. Como por ejemplo, ¿por qué te asusta tanto el sexo?
–Sólo
contigo. Tengo alergia a tu crema de noche.
La
risa ronca de Peter resonó en la cálida noche de Tennessee.
Cuando Peter salió del baño, ella ya estaba metida en la cama. A Lali le costó apartar
los ojos de la evidente protuberancia que mostraba los boxers ajustados verdes
de Zona de Anotación de Peter, pero sólo pudo levantar la vista hasta el abdomen
plano y la flecha de vello clorado que señalaba su Armagedon antes de que Peter
se diera cuenta del enorme montón de almohadas que ella había colocado en medio
de la cama.
–¿No
crees que eso es un poco infantil?
Ella
arrancó la mirada de ese Jardín de las Delicias Terrenales.
–Tú
quédate en tu lado de la cama y ya me disculparé por la mañana.
–Si
piensas que voy a dejarle ver tu comportamiento infantil, estás bastante
equivocada –lo dijo en un susurro para no despertar a su indeseado invitado.
–No
te preocupes. Me levantaré temprano y quitaré las almohadas antes de que las
vea –le dijo ella, pensando en los cien dólares.
–¿Acaso
no te gustó lo que te hice ayer por la mañana?
¿Tan
poco tiempo había pasado desde que se había despertado con la mano de Peter
dentro de los vaqueros? Apagó la lamparita blanca de porcelana que Gime había
traído de la casita de invitados. La luz de la luna inundó la habitación,
cubriendo su cuerpo de sombras. Cuando él se acercó a la cama, ella se dijo a
sí misma que era un jugador nato, y que eso sólo era un juego para él. Pero si
le respondía a la pregunta con un no, sería como darle luz verde, así que
guardó silencio.
–No
eres tan irresistible. –Peter levantó la sábana y se metió en la cama–. ¿Sabes
qué creo? –Se apoyó en un codo y la miró por encima del muro de almohadas–.
Creo que es de ti misma de quien tienes miedo. Temes no poder mantener las
manos apartadas de mí.
Quería
pelea. Pero una pelea con él sería como los juegos preliminares, y ella apretó
los dientes para no entrar a saco.
El
se acostó y al momento se incorporó.
–¡No
tengo por qué aguantar esto! –Con un barrido de su brazo, hizo volar las
almohadas y el muro se desmoronó con estrépito.
–¡Para!
–Ella intentó incorporarse únicamente para acabar tumbada bajo su peso. Se
preparó para repeler su ataque, pero debería habérselo pensado mejor. Peter rozó
su nariz suavemente con la de él, y por segunda vez en el día, comenzó a
juguetear con sus labios.
Ella
decidió dejar que la besara un ratito –al fin y al cabo lo hacía muy bien–,
pero sólo un ratito.
Peter deslizó la mano bajo la camiseta de Lali, y buscó el pezón con el pulgar. Él
sabía a dentífrico y a pecado. El calor invadió el cuerpo de ella. Sintió la
erección contra la pierna.
«Un
juego. Es sólo un juego.»
Él
inclinó la cabeza y comenzó a succionar sus pezones a través de la camiseta.
Mientras siguiera con la ropa puesta... Él siguió jugueteando con sus senos a
través del algodón caliente y húmedo, y luego bajó una mano a la unión de sus
muslos, sobre la tela. Lali abrió las piernas lenta e involuntariamente. Él
siguió jugando un poco más, como si tuvieran todo el tiempo del mundo. Pero el
juego llegó demasiado lejos. Ella dejó caer la cabeza hacía atrás. La luna
brillaba tenuemente, luego se fragmentó en miles de astillas plateadas. Por
encima de su grito amortiguado, Lali oyó un suave gemido en respuesta, y sintió
cómo él se estremecía contra ella. Sólo cuando Lali volvió a recobrar la
compostura fue consciente de la humedad que había contra su pierna.
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Muchos comentarios= Otro capitulo.

MAAS
ResponderEliminarDe tanto jugueteo ,han terminado quemandose.
ResponderEliminarPeter es rico ,k rayos le importa el dinero,con razón tira las almohadas,jajaja,está desesperado.
ResponderEliminarMas novela.Mas novela.Mas novela.
ResponderEliminarJugaron con fuego y se quemaron... Una pregunta Lali era virgen?
ResponderEliminarSUUUUUUUUUUUUUUUPPPPPPPPPPPPEEEEEEEEEEEEERRRRRRRRRRRR de acuerdo con Chari que corno le importa a Peter la plata el solo queria acostarse con ella
ResponderEliminarMas Nove, Mas Nove, Mas Nove!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminaro.O bueenisimooo no nos puedes dejaar asi porfiss mas novee me encantaa :DD
ResponderEliminar@maaff_lazaro
wouuu mass
ResponderEliminarpeter lo logro jajaja
mas mas mas mas ! BUENISIMOOO!!!
ResponderEliminarSe viene el rock o algo va a pasar?? Me muero de curiosidaddd!
ResponderEliminarQuiero rockkkk!!
ResponderEliminarMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAASSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSs
ResponderEliminarEse fue el primer rock?
ResponderEliminarEn el último párrafo se da a entender k Peter no pudo aguantar ,y se descargó(x decirlo suavemente,jajaja)sobre la pierna d Lali.
ResponderEliminarMaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas :)
ResponderEliminarbesitooo
Arii
@AriadnaAyelen
????? Más!
ResponderEliminarrock rock rock!!!!!
ResponderEliminarnaa otro cap
ROCK!!!!!!!!!!!!!! ROCK!!!!!!!!!!!!!!!!! ROCK!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminar:0 mas mas mas mas no id dejes así mas mas mas
ResponderEliminarMaaaaaaas!
ResponderEliminarCuantos son muchos comentarios??! Sube mas porfa ;)
ResponderEliminarmas nove
ResponderEliminarQue va pasar??!! Amo tu nove
ResponderEliminaraaaaaaaaaaaaaaaaa alto rock and roll jajajaj
ResponderEliminarno nos puede dejar asi
ResponderEliminarcuantos comentarios se necesitan para ms nove
ResponderEliminarhoy empece con la nove y me encana!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarmas noveeeeeeeeeeeee plissssssssssssssss
ResponderEliminarotro,otro!
ResponderEliminarmasssssssssssssssssssss
ResponderEliminarcuando subes otro?
ResponderEliminarHan jugado con fuego y se quemaron!Si asímles va con la previa la q nos espera con el rock!Son pura pasión!
ResponderEliminarTeniá que comentar la nove, me fascinó el capi y pues los que juegan con fuego muchas veces salen quemándose jaja:) más te vale que termine en un rock.
ResponderEliminarMasi_ruth