–Jamás
le dije a Marli nada sobre él. Estuvo liada con uno de mis administradores el
año pasado, y al parecer le pasó cierta información. Hasta que recibí tu
mensaje, no sabía que Cande se había enterado.
–Está
pasándolo mal.
–Lo
sé. Tenía que solucionar algunos asuntos. Se suponía que la hermana de Marli se
iba a encargar de ella. –Dirigió la mirada a la casita de invitados–. Cande
dice que se dejó aquí el plumífero.
–No.
No lo llevaba puesto cuando vino aquí.
–Se
habrá confundido. –Se pasó la mano por el bolsillo de la camisa como si
estuviera buscando cigarrillos–. ¿Tienes una cerveza?
–Pues
no tienes suerte. No bebo desde hace años.
–¿Hablas
en serio?
–No
quería morir tan joven.
–No
sería para tanto. –Esa mirada tan intensa que taladraba a la gente, como si
pudiera ver más allá de la superficie, se posó en ella–. Oí que has encontrado
tu camino en la vida.
–No
puedo quejarme. –Se había construido una carrera cliente a cliente, sin que
nadie le regalara nada, y se enorgullecía de ello–. ¿Qué pasa con Mad Jack?
Ahora que eres una leyenda del rock, ¿tienes pensado seguir en la brecha?
–Nunca
se tiene todo ganado. Nunca se sabe. Siempre hay otro disco, otro hit en las
listas de éxitos, y, si no ocurre así, siempre se puede volver a empezar. –Se
acercó al borde del estanque, cogió una piedra, y la arrojó al agua, rompiendo
el silencio con un suave chapoteo–. Me gustaría ver a Peter antes de irme.
–¿Para
recordar los buenos tiempos? Te deseo suerte, aunque él te odia casi tanto como
a mí.
–Entonces,
¿qué haces aquí?
–Es
largo de contar. –Y era algo que, desde luego, no pensaba explicarle.
Se
giró hacia ella.
–Así
que somos una gran familia feliz, ¿no?
Antes
de que ella pudiera contestarle, la luz de una linterna los iluminó y Lali
apareció corriendo por el camino.
–¡Cande
ha desaparecido!
Para
evitar quedarse muda de nuevo, Lali se comportó como si Jack no existiese y se
centró en Gime.
–He
registrado la casa, la caravana y el granero. –Se estremeció–. No puede haber
ido demasiado lejos.
–¿Cuánto
tiempo hace que no la ves? –preguntó Gime.
–Una
media hora. Me dijo que quería terminar el dibujo antes de marcharse. Salí a
quemar la basura como me enseñaste, y cuando regresé, había desaparecido. Les
di unas linternas a esos hombres que vinieron con el... –señor Patriot sonaba
ridículo, y Jack demasiado familiar–, con el padre de Cande... y la están
buscando.
–¿Por
qué lo ha hecho? –dijo Jack–. Siempre ha sido una niña tranquila. Nunca ha dado
problemas.
–Está
asustada –le dijo Gime–. Coge mi coche y búscala por el camino.
Jack
asintió. Después de que él se fuera, Lali y Gime se pusieron a registrar la
casita de invitados y luego se dirigieron a la casa. En el camino se
encontraron con los hombres de Jack que habían registrado el jardín sin
resultado. Mientras, la mujer solitaria permanecía apartada a un lado,
fumándose un cigarrillo y hablando por el móvil.
–Hay
infinidad de lugares donde podría esconderse Lali –dijo Gime–. Eso asumiendo
que aún se encuentre dentro de la propiedad.
–¿Dónde
podría haber ido?
Gime registró la casa de nuevo mientras Lali volvía a revisar la caravana y el
granero. Se encontraron en el porche delantero.
–Nada.
–Ha cogido su mochila –dijo Gime.
Jack
se detuvo en el camino de entrada y salió del Saab de Gime. Lali se apartó
para no volver a avergonzarse delante de él. Era Peter quien debería estar allí,
no ella.
–No
hay rastro de Cande –dijo Jack acercándose al porche.
–Apuesto
lo que quieras a que está en la casa –dijo Gime en voz baja–. Está esperando a
que te vayas para salir.
El
se pasó la mano por el tupido pelo y miró a sus guardaespaldas que volvían del
granero.
–Nos
iremos. Luego volveré a pie.
Sólo
después de que los coches desaparecieran emergió Lali de las sombras.
–Esté
donde esté, seguro que está asustada.
Gime se frotó las sienes.
–¿Crees
que deberíamos llamar a la policía, al sheriff o a alguien?
–No
sé. Cande está escondida; no ha sido secuestrada, y si ve un coche de la
policía...
–Eso
también me preocupa.
Lali miró fijamente la oscuridad.
–Démosle
tiempo para meditar.
Peter frenó cuando sus faros delanteros iluminaron a un hombre caminando por un lado del camino que conducía a la granja. Le hizo señas con las luces de cruce. El hombre se giró y se cubrió los ojos. Cuando Peter estuvo más cerca vio que era Jack Patriot.
No
podía creer que el propio Jack hubiera ido a buscar a Cande, pero aquí estaba.
Hacía un par de años que no hablaba con él, y, sin duda alguna, tampoco quería
hacerlo ahora. Tuvo que contenerse para no acelerar y atropellarlo. Sólo tenía
una manera de tratar con su padre, y no creía que hubiera razones para
cambiarla. Se detuvo en el camino y bajó la ventanilla. Con una expresión
cuidadosamente neutra, se apoyó en el marco de la ventanilla.
–Jack.
El
muy hijo de perra lo saludó con la cabeza.
–Peter.
Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos.
Peter le devolvió el saludo. Nada de pullas o comentarios sarcásticos. Indiferencia
total.
Jack
apoyó la mano en el techo del coche.
–He
venido a buscar a Cande, pero se escapó después de verme.
–¿De
veras? –Eso no explicaba por qué estaba allí caminando en la oscuridad, pero Peter no pensaba preguntar.
–Supongo
que no la has visto.
–No.
El
silencio se alargó entre ellos. Si Peter no se ofrecía para llevarlo hasta la granja,
dejaría ver a ese hijo de la gran perra cuánto lo odiaba exactamente. Aun así,
tuvo que forzar las palabras.
–¿Quieres
que te lleve?
Jack
apartó la mano del coche.
–No
quiero que me vea. Iré a pie.
–Como
quieras. –Subió la ventanilla y arrancó lentamente. No iba a derrapar, ni a
levantar polvo. No iba a mostrar cuán profunda era su cólera. Cuando llegó a la
casa, entró sin detenerse. El electricista había terminado de instalar la mayor
parte de los interruptores, y por fin tenían una luz decente. Oyó un ruido de
pasos en el piso de arriba–. ¿Lali?
–Estoy
arriba.
Sólo
con oír su voz se sintió mejor. Ella lo distraía de la preocupación que sentía
por Cande, de la tensión que le provocaba Jack. Lo hacía sonreír, lo enfadaba,
lo animaba. Necesitaba estar con ella.
La
encontró en el segundo dormitorio, el que acababan de terminar de pintar; había
un tocador y una cama nueva, pero nada más. No había alfombra, ni cortinas, ni
sillas, aunque Lali había encontrado una lámpara portátil y la había dejado
encima del tocador. Estaba alisando una manta sobre unas sábanas que había
remetido previamente. La camiseta colgaba holgadamente sobre su cuerpo cuando
se inclinó hacia delante, y los mechones que se habían escapado de su coleta se
derramaban sobre su cuello como si fueran tinta.
Lali levantó la vista, tenía el ceño fruncido por la preocupación.
–Cande
se ha escapado.
–Ya
lo sé. Me encontré con Jack en el camino.
–¿Cómo
te ha ido ?
–Muy
bien. Nada del otro mundo. No significa nada para mí.
–Ya.
–No le creía, pero no estaba de humor para desafiarlo.
–¿No
crees que deberíamos ir fuera a buscarla? –dijo él.
–Hemos
buscado en todos lados. Volverá cuando esté preparada.
–¿Estás
segura?
–Soy
optimista. El plan B sería llamar al sheriff, y la asustaría demasiado.
Peter se obligó a expresar en voz alta lo que no había querido considerar hasta ese
momento.
–¿Y
si se fue hasta la carretera para hacer autostop?
–Cande
no es tan estúpida. Le dan demasiado miedo los desconocidos por todas esas
películas que ha visto. Además, tanto Gime como yo creemos que ella quiere
estar contigo.
Él
intentó disimular su culpa acercándose a la ventana. Estaba demasiado oscuro
para que una chica de once años vagara por ahí sola.
–¿Quieres
que salgamos al porche? Hay una linterna en la cocina. Puede que salga si te
ve. –Lali miró la habitación con descontento–. Me gustaría que hubiera por lo
menos una alfombra. Seguro que no está acostumbrado a nada de esto.
–¿Quién?
–Peter irguió la cabeza de golpe–. Olvídalo. Jack no va a dormir aquí.
Salió
al pasillo. Lali lo siguió.
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Cap Largo.
Perdon por ayer, a las 3 de la tarde tuve que salir con mi abuela y llegue a casa a las 11:45 de la noche.
Me aburri tanto. Fue un embole.
Hoy subo mas si puedo.
Comenten
Y GRACIAS

Espero maaas :)
ResponderEliminarBesitoo
Arii
@AriadnaAyelen
JAJA' BUENISIMO!! pff quee hondaa donde esta caandee chan, chan, chan ya quiero cap laliter porfiss muy bnaa seguilaa :DD!!
ResponderEliminar@maaff_lazaro
Extrañe la nove ayer!!! jajaja
ResponderEliminarMe encanta, como siempre!!
Yo tambien subi capis!!
Besos!
@ione_es
Los leo esta noche.
EliminarCIOA
Me encanta la relación q de a poco se va construyendo entre lali y peter!! Más!!
ResponderEliminarEn el proximo cap hay "Mucho" Laliter.
ResponderEliminarCada vez parece k Peter depende d lo k tenga para decir Lali,la toma muy en cuenta.Jajaja,y yo pensando k la habitación la arreglaba para ellapara dejar la caravana ,pero se ve k le gustó,y es para Patriot.Cande está bien escondida,seguro k más cerca d lo k creen.Lali buscó en la caravana y el granero dos veces,seguro la está encubriendo.A mi también me faltó la novela ayer.
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