TRAS LAS NUBES EL CIELO ES SIEMPRE AZUL!!
–Ten cuidado con ella –continuó Jack–. Parece que pasa de todo, pero sus ojos dicen lo contrario.
Peter se enjugó la frente con la manga de la camiseta.
–No confundas la realidad con la letra de tus canciones, Jack. Lali sabe exactamente lo que hay.
Jack se encogió de hombros.
–Supongo que la conoces mejor que yo.
Fue lo último que se dijeron hasta que Peter entró para ducharse.
Jack
observó cómo Peter desaparecía mientras se limpiaba el sudor de la frente.
Aunque había tenido intención de pasar sólo una semana en la granja, no se iba
a ir por el momento. Gime tenía su método de expiación, y él el suyo. Ese
porche que estaba construyendo con Peter era un ejemplo. Mientras crecía, Jack se
había pasado varios veranos trabajando con su padre, y ahora hacía lo mismo con Peter. Sabía que a Peter le importaba un bledo ese ritual padre-hijo, pero a Jack
sí que le importaba.
Le gustaba cómo estaba quedando el porche. Era sólido. Su viejo habría estado orgulloso.
Lali abrió la ventana de la cocina. A través del cristal, Jack observó bailar a Gime; se movía con un ritmo ágil y sensual, y los mechones de pelo se agitaban alrededor de su cabeza.
–Nadie con más de treinta años debería bailar como tú –oyó que decía Lali cuando acabó la canción.
Cande comenzó a hablar con voz jadeante tras haber bailado con Gime.
–Mi padre tiene cincuenta y cuatro años, y baila genial. Encima del escenario, claro. No creo que baile en ningún otro sitio.
–Solía hacerlo. –Gime se retiró el pelo de la cara–. Después de los conciertos, acabábamos en algún club y bailábamos hasta que cerraba. A veces los dejaban abiertos sólo para él. De toda la gente con la que he bailado él es... –Se detuvo, luego encogió los hombros y se inclinó para acariciar a la perra. Un momento después, sonó su móvil y ella salió de la cocina para atender la llamada.
El día anterior había oído sin querer cómo hablaba con un hombre que se llamaba Marc. Antes, había sido Ciro. La misma Gime de siempre. Y ahí estaba el mismo Jack que se ponía duro cuando la tenía cerca. Quería hacer el amor con ella de nuevo. Quería derribar sus barreras y descubrir dónde residía su fuerza.
Tenía que marcharse para asistir a varias reuniones en Nueva York y quería pedirle que cuidara de Cande unos días mientras él no estaba. Confiaba en ella para cuidar a su hija. Pero no confiaba en ella para cuidar de sí mismo.
Alguien
comenzó a aporrear la puerta principal justo cuando Peter bajaba de darse una
ducha. Abrió y vio a Nita Garrison. Detrás de ella había un polvoriento sedán
negro. Peter se volvió hacia la cocina.
–Lali, tienes visita.
Nita le golpeó la rodilla con el bastón, y él retrocedió por instinto, dejando suficiente espacio para que ella se colara. Lali salió de la cocina seguida por una estela de deliciosos olores.
–Oh, Dios mío, no –gimió lali cuando vio a Nita.
–Te dejaste los zapatos en las escaleras –la acusó Nita–. Me tropecé con ellos y me caí. Tengo suerte de no haberme partido el cuello.
–No me dejé los zapatos en las escaleras y usted no se cayó. ¿Cómo vino hasta aquí?
–Con el loco de Chauncey Crole. Escupió por la ventana como siempre. –Olisqueó el aire–. Huele a pollo frito. Jamás me haces pollo frito.
–Eso es porque no encuentro veneno que añadirle.
Nita chasqueó la lengua y luego volvió a golpear la rodilla de Peter por reírse.
–Tengo que sentarme. Por culpa de esa caída tengo magulladuras por todo el cuerpo.
Cande salió de la cocina con Puffy trotando tras ella.
–Hola, señora Garrison. Hoy he estado practicando con el libro.
–Tráelo y déjame ver cómo lo haces. Pero antes, búscame una silla cómoda. Hoy tuve una terrible caída.
–Hay una en la sala. La acompañaré. –Cande la guió hasta allí.
Lali se pasó el dorso de la mano por una mancha de harina que tenía en la mejilla. Y sin ni siquiera preguntar a Peter dijo:
–Será mejor que le diga a Gime que saque otro cubierto.
–Esa mujer no va a cenar con nosotros –dijo él.
–Entonces busca la manera de deshacerte de ella. Créeme, te será imposible.
Peter la siguió a la cocina sin dejar de protestar, pero Lali no le hizo ni caso. Él miró al comedor y vio que habían puesto en la antigua mesa Duncan Phyfe unos mantelitos individuales con flecos, unos platos antiguos azules y blancos, un cuenco con piedras que Cande había recogido y un jarrón con flores. Lo único que faltaba para completar la estancia era los murales que Lali se negaba a pintar. Gime lo ignoró olímpicamente mientras llenaba los vasos con té helado. Intentó ayudar a Lali, pero al final estorbaba más que ayudaba y se apartó de su camino. Jack apareció con pinta de haberse dado una ducha fría. A Lali se le cayó la cuchara de madera.
–Dichosos los ojos que te ven, Lali –dijo Jack cogiendo una cerveza de la nevera.
–Esto..., hola. –Tiró un paquete de harina cuando se inclinó a ciegas para recoger la cuchara.
Peter cogió unas servilletas de papel.
–Tenemos compañía inesperada en la sala, Jack, así que tendrás que esfumarte. –Señaló a Lali con la cabeza–. Estoy seguro de que tu fan número uno te llevará la cena.
Jack siguió a Gime con la vista, pero ella pareció no darse cuenta.
–No puedo estar escondiéndome todo el tiempo –dijo–. Tu granja es propiedad privada. Aunque la gente sospeche que estoy aquí, no podrán entrar.
Pero Peter se había pasado veinte años evitando que nadie lo relacionara con Jack, y no quería que Nita Garrison le contara a todo el mundo que Jack estaba allí.
–Papá entró hoy en la cervecería –dijo Cande desde la puerta–. Llevaba ropa de trabajo y no se puso los pendientes, así que nadie lo reconoció.
–¿Reconocer a quién? –Nita apareció detrás de ella–. ¿A ese jugador de fútbol americano? Todos saben que está aquí. –Vio a Jack–. ¿Y tú quien eres?
–Es mi padre –dijo Cande con rapidez–. Se llama... Vazquez. Nicolas Vazquez.
–¿Qué hace aquí?
–Es... es el novio de Gime.
Gime parpadeó mientras señalaba hacia el comedor.
–Espero que nos acompañe a cenar.
Lali soltó un bufido.
–Como si no fuera ésa su intención.
–No me importaría cenar con vosotros. Dame el brazo, Cande, así no me volveré a caer.
–La señora Garrison piensa que Cande es estúpido –anunció Cande sin dirigirse a nadie en particular.
–No pienso que tú seas estúpida –dijo Nita–, sólo tu nombre, y eso no es culpa tuya, es culpa de él. –Dirigió una mirada acusadora a Jack.
–Fue idea de su madre –comentó él–. Yo quería llamarla Rachel.
–Jennifer hubiese sido mejor. –Nita empujó a Cande hacia el comedor.
Jack miró a Lali.
–¿Quién demonios es ésa?
–Unos la llaman Satanás. Otros Belcebú. Tiene muchos nombres.
Peter sonrió.
–Es la patrona de Lali.
–Sí, mi patrona. –Lali apuñaló un pincho de la bandeja.
–Menuda suerte –dijo Jack.
Lali sacó una bandeja de espárragos asados del horno. Todos comenzaron a llevar platos a la mesa. Lali achicó los ojos cuando vio que Nita se había sentado en la cabecera de la mesa. Cande se sentó a su izquierda de inmediato. Peter dejó la panera sobre la mesa y se sentó con rapidez en la otra cabecera, tan lejos de la anciana como pudo. Jack colocó el puré de patata sobre la mesa con la misma rapidez y se apresuró a sentarse entre Cande y Peter. Gime y Lali se dieron cuenta a la vez de que sólo quedaban dos sillas vacías, una junto a Peter y otra junto a Nita. Las dos corrieron hacia la primera. Gime tenía ventaja, pero Lali jugó sucio y le dio un empujón. Cuando Gime perdió el equilibrio, Lali se sentó en la silla.
–Touchdown...
–Has hecho trampa –siseó Gime por lo bajo.
–Niñas... –dijo Jack.
Gime se sacudió el pelo y se dirigió hacia el último asiento libre junto a Nita que le estaba contando a Cande sobre lo criticona y mandona que era Lali. Gime se sentó. Y todos comenzaron a comer. Después de que Gime se llenara el plato, Peter se sorprendió al verla inclinar la cabeza sobre la comida durante unos momentos. ¿Cuándo había ocurrido eso? Nunca lo había hecho antes.
–Coge sólo un panecillo –le dijo Nita a Cande, cogiendo dos para sí misma–. Si tomas más volverás a engordar.
Lali abrió la boca para salir en defensa de Cande, pero Cande se defendió sola.
–Lo sé. Ya no tengo tanta hambre como antes.
Cuando Peter miró la mesa, vio una parodia de la típica familia americana. Era como una postal de Norman Rockwell. Una abuelita que no era abuelita. Unos padres que no lo eran. Lali, que no asumía ningún rol, salvo como admiradora de Mad Jack. Seguro que le servía a Jack el mejor trozo de pollo y se levantaba corriendo a traerle un tenedor limpio si se le caía por accidente. Peter recordó haberse sentado a las mesas de sus amigos cuando era niño, anhelando una familia propia. Debería haber tenido más cuidado con lo que deseaba.
Todos elogiaron la comida de Lali excepto Nita, que se quejó de que los espárragos necesitaban un poco más de mantequilla. El pollo estaba dorado y jugoso. El bacon salado y crujiente coronaba el puré de patatas que llevaba un aderezo picante. Lali no había quedado satisfecha con los panecillos, pero los demás no les había encontrado ninguna pega y los estaban devorando.
–La señora Garrison enseñaba bailes de salón–anunció Cande.
–Ya lo sabemos –dijeron Peter y Lali al unísono.
Nita observó a Jack.
–Me suenas de algo.
–¿Yo? –Jack se limpió la boca con la servilleta.
–¿Cómo era tu nombre?
–Nico Vazquez –dijo Cande tomando un sorbo de leche.
Cande estaba aprendiendo buenas mañas, y Peter le guiñó el ojo. Esperaba que Nita no estuviera demasiado familiarizada con Casi Angeles.
Creía que Nita seguiría con su interrogatorio, pero no lo hizo.
–Los hombros –dijo, y automáticamente Cande se irguió en la silla. Nita paseó la mirada de Gime a Peter–. Vosotros dos os parecéis mucho.
–¿De veras? –Gime se sirvió otro espárrago asado.
–¿Tenéis algún parentesco?
Peter se puso tenso, pero su hermanita se había nombrado a sí misma guardiana de los secretos familiares.
–La señora Garrison me ha estado dando clases de posturas –dijo–, ya sé caminar con un libro en la cabeza.
Nita señaló a Lali con el tercer panecillo que tomó de la panera.
–No es la única que necesita clase de posturas.
Lali la fulminó con la mirada y plantó los codos sobre la mesa.
Nita le dirigió una sonrisa triunfante.
–Pero qué chiquilla eres.
Peter sonrió. Lali estaba siendo muy infantil, pero se la veía tan bonita mientras lo hacía, con esa mancha de harina en la mejilla, el mechón de pelo cayéndole por el cuello y esa expresión testaruda. ¿Cómo una mujer tan dejada podía resultar tan atractiva?
Nita centró su atención en Peter.
–Los jugadores de fútbol americano ganan mucho dinero por no hacer nada.
–Bastante –dijo Peter.
Lali salió en su defensa.
–Peter trabaja muy duro en lo suyo. Ser quarterback requiere mucho esfuerzo físico. Y siempre es un desafío mental.
Cande respaldó a Lali de inmediato.
–Peter ha jugado la SuperBowl tres años consecutivos.
–Apuesto lo que quieras a que soy más rica que tú –dijo Nita.
–Tal vez. –Peter la miró por encima de una alita de pollo–. ¿A cuánto asciende su fortuna?
Nita soltó un bufido indignado.
–No pienso decírtelo.
Peter sonrió.
–Pues entonces no lo sabremos nunca.
Jack, que podía comprar y vender a los dos, soltó un bufido de diversión. La señora Garrison se metió un palillo entre los dientes y se dirigió a él.
–¿Y tú a qué te dedicas?
–Ahora mismo estoy construyendo el porche de Peter.
–Ven a echarle un vistazo a las repisas de mis ventanas la semana que viene. La madera está podrida.
–Lo siento –dijo Jack impertérrito–. No me dedico a las ventanas.
Gime le sonrió, y Jack le devolvió la sonrisa. Entre ellos se estableció una
corriente íntima que dejó fuera a todos los demás. Sólo duró un momento, pero
fue algo que no se le escapó a nadie de la mesa.
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Aunque viva lejos de ustedes siempre estaran cerca. Aqui en mi corazon
En Todo el mundo siempre vivira el fuego de Teen Angels
En nuestro fin está nuestro principio.
Se vienen cosas buenas !!
Quizas suba esta noche el Rock?
Bueno! Que decir Gracias por Todo
Y no hay que pensar que todo se termina. Hay que pensar en lo lindo que fue cuando estuvo y en lo que se viene aunque sea diferente. Imaginen 5 cds solistas en vez de uno.
6 años inolvidables.
!!! Juro que mis nietos conoceran a Teen Angels :') !!!
Ciao y Gracias
Momentos grabados en mi Corazon
Comenteny esta noche Rock
Y sean felices, yo lo soy !



Me encanta, esta es una "familia" peor q la de los locos adams, hay q ver como termina! Más!!
ResponderEliminarBuenisimo el cap, que metida la Nita pero bueno jaj
ResponderEliminarEspero maas :)
besitoo
Arii
@AriadnaAyelen
Ay dios miooo todos stamos super nostalgicos y artos de llorar! INCREIBLE EL CAP! Xfaaa sube el rock! bss @monibicolor
ResponderEliminarMe encanta! Maaaaaaaaas!
ResponderEliminarMas mas mas mas mas mas mas
ResponderEliminarQuiero rock mas mas mas
ResponderEliminarMasss nove, xfa! ;DD
ResponderEliminar-Jacky
De verdad, un lujo leer esta bella escena de la cena familiar .... con Nita y todo es una postal de la tipica familia americana ....
ResponderEliminarAhora te pregunto ....
Rock Laliter o de Jack y Gime ?????
Creo que esa es la granduda que tengo ....
q venga el rock pues!
ResponderEliminarSon la 5:56 d la madrugada y cosa rara ,tengo sueño,xfa,no demores mucho en subir cap.
ResponderEliminarQUIERO ROCK!
ResponderEliminarMe llore los vídeos que subiste! es volver hacia atrás y ponerse triste y contento, son lo mejor que pude haber escuchado nunca y cada uno es especial, todos lo son!
Eso es una familia!!
ResponderEliminarLa señora metida (Nita)
la mujer infantil! (Lali)
El pariente perdido! (jack)
La madre... bueno la madre (Gime)
La nena increíblemente... y PETER! el jefe de familia. jajajaja
YA! QUIERO EL PRÓXIMO CAPITULO!!
kjajjaja me mori d la risa masssssssss
ResponderEliminarYo creo que Nita se pone un escudo para no mostrar que tiene un ♥ muy noble, me gusta la dinámica familiar y me hacen reír.
ResponderEliminarMasi_ruth