Adaptacion Laliter: La Mascara Del Amor. Twitter : @Joslielove . Gracias por leer y por comentar.

jueves, 2 de agosto de 2012

Nacida para Seducir Cap 63


                                     Nacida para Seducir


Peter se detuvo al borde del camino. Estaban bailando. Los tres. Detrás de la casita de invitados, bajo las estrellas, con la música que salía a todo volumen del radiocasete que habían colocado en los escalones del porche. Al observar a su padre, Peter comprendió de dónde provenían sus genes de deportista. Había visto bailar a Jack en vídeos y en un concierto al que se vio forzado a asistir con los compañeros del equipo de la universidad. Pero observarle aquí era diferente. Recordó que algún descerebrado crítico del rock había comparado la manera de bailar de Jack con la de Mick Jagger, pero Jack no tenía nada que ver con ese andrógino baile contoneante y escurridizo. Él era pura fuerza.

Cande, que a esas horas debería de estar en la cama, bailó en torno a Jack con los movimientos torpes, pero llenos de energía, de un cachorrillo, algo que habría hecho sonreír a Peter si no se hubiera sentido tan infeliz.

Gime bailaba descalza. Una falda larga y vaporosa se arremolinaba en torno a sus caderas. Arqueó la espalda y se levantó el pelo. Cuando esbozó un mohín sensual, Peter vio a la madre imprudente y autodestructiva de su infancia, la mujer que había sido esclava de los dioses del rock'n'roll.

Cande se quedó sin aliento y se dejó caer en el césped al lado del perro. Jack y Gime cerraron los ojos. Él respondió al shimmy de Gime con un movimiento de pelvis. La luz del porche arrancaba destellos de los brazaletes de su madre. Se movían al mismo ritmo, como si llevaran años bailando juntos. Gime se contoneó, frunciendo los labios en un mohín húmedo. Jack le respondió con el característico gesto de mofa de los rockeros.

Peter no habría ido allí esa noche si Gime se hubiese dignado a contestarle los correos electrónicos días atrás. Y allí estaba, observando a las personas que lo habían concebido bailando ante sus ojos. Un final perfecto para un día de mierda. Luna había sido un auténtico coñazo, y había sentido un enorme alivio cuando las otras mujeres la habían arrastrado de regreso a Nashville para ir de compras. Los tíos se habían quedado un poco más. Demasiado en realidad. Peter sólo quería estar con Lali, pero cuando llegó a casa de Nita Garrison, la casa estaba a oscuras. De todas maneras había trepado hasta el balcón, pero la puerta estaba cerrada y a través del cristal había visto la cama vacía de Lali. Sintió una fuerte punzada de dolor antes de recuperar la cordura. Ella no se iría hasta el sábado, después de la fiesta de Nita. Al día siguiente arreglaría las cosas, o al menos lo intentaría.

Nada había sido lo mismo desde la excursión del Cuatro de Julio. Algo se había torcido en ese jueguecito sexual que habían disputado. Al principio, todo había sido un entretenimiento erótico, incluyendo todos los cómicos intentos de Lali por parecer una mujer aterrada. Pero al final, cuando estaban juntos, se había sentido invadido por la ternura, y algo había cambiado en su interior. Algo que no estaba preparado para analizar.

Cande recuperó el aliento y se reincorporó al baile. Peter se mantuvo fuera del charco de luz. Lejos de ellos. Tal y como quería estar.

Jack se acercó a Cande, y ella empezó a pavonearse delante de él, mostrando todo un repertorio de movimientos torpes y caprichosos. Gime sonrió ampliamente mientras se alejaba bailando. Su falda formaba remolinos. Ladeó la cabeza. Giró. Y entonces vio a Peter.

Sin perder el ritmo, le tendió la mano.

Peter se quedó inmóvil. Se acercó bailando hacia él, moviendo los brazos, incitándolo para que se uniera a ellos.

Él se quedó paralizado, aturdido, prisionero de su ADN. La música, el baile lo atraían a un lugar donde no quería estar. Esas hélices de material genético que había heredado habían sido canalizadas hacia el deporte, pero ahora, esas estructuras entrelazadas lo arrastraban a sus orígenes. Al baile.

Su padre bailaba.

Su madre bailaba y quería que él también se uniera a ellos.

Les volvió la espalda y se dirigió a paso vivo hacia la casa.

Jack se rió cuando Gime dejó de bailar de repente.

–Mira, Cande. Somos demasiado para ella.

Jack no había visto a Peter. Gime forzó una sonrisa. Jack y Cande estaban aprendiendo a divertirse juntos, no iba echarlo a perder todo ahora con su tristeza.

–Tengo sed –dijo ella–. Iré a por algo de beber.

Al llegar a la cocina, cerró los ojos. Era dolor lo que había visto en la cara de Peter, no desprecio. Había querido unirse a ellos –lo había sentido–, pero no había sido capaz de dar el primer paso.

Se concentró en hacer un zumo de naranja para Cande y ella. No podía controlar los sentimientos de Peter, sólo los suyos. «Que sea lo que Dios quiera.» Sirvió un té helado para Jack. Él quería una cerveza, pero no era su día de suerte. Ella no había contado con él esa noche. Cande y ella habían estado sentadas en el patio trasero hablando de chicos y escuchando un viejo álbum de Prince cuando apareció Peter. Antes de saber cómo, los tres se habían puesto a bailar.

Jack y ella siempre habían sido la pareja de baile perfecta. Tenían el mismo estilo y energía. Cuando se encontraba bajo el hechizo de la música, no pensaba en la insensatez de tener cincuenta y dos años y seguir fascinada todavía por Jack Patriot. Fuera, la música trepidante dio paso a una balada. Ella salió con las bebidas y se detuvo en los escalones al ver cómo Jack intentaba convencer a Cande para que bailara esa canción lenta.

–Pero si no sé –protestó ella.

–Súbete a mis pies.

–¡No puedo hacer eso! Soy demasiado pesada. Te aplastaría los dedos.

–¿Una pollita flaca y huesuda como tú? A mis dedos no les pasará nada. Venga. Súbete. –Él la tomó entre los brazos y ella subió sus pies desnudos encima de las zapatillas de lona de su padre. Se la veía muy pequeña al lado de él. Y hermosa, con ese pelo rizado, los ojos brillantes y la piel dorada. Gime se había quedado prendada de ella.

Se sentó en los escalones y los observó. Cuando era niña, había visto a una chica de su edad bailar con su padre de esa manera. Su propio padre, sin embargo, la había tratado como si no fuera más que un estorbo, y recordaba haberse encerrado en el baño para que nadie la viera llorar. Pero se había vengado bien de él cuando se hizo mayor. Había conocido a un montón de chicos a los que darle todo el amor que él había rechazado. Uno de ellos había sido Jack Patriot.

Cande tenía sentido del ritmo y finalmente se sintió lo suficientemente confiada para bajarse de los pies de su padre e intentar dar los pasos ella sola. Jack la guiaba con facilidad. Al final, la hizo girar sobre sí misma y le dijo que era una campeona, dejando a Cande mareada y orgullosa. Gime sirvió las bebidas. Cuando terminaron, Jack anunció que ya era muy tarde y que Cande debía acostarse, así que la llevó de vuelta a la casa. Gime estaba demasiado intranquila para entrar en la casita y acostarse, así que cogió una manta y se tumbó para mirar las estrellas. Lali se marcharía en cuatro días, Peter en una semana y media, y ella volvería a Los Angeles justo después. En cuanto estuviera allí, se dedicaría por entero al trabajo, al fin había logrado su propósito en la vida.

–Peter está en la casa con Cande –dijo una voz ronca y familiar–. No la he dejado sola.

Ella levantó la vista y vio que Jack se dirigía hacia ella a través del césped.

–Pensé que te habías ido a dormir.

–No soy tan viejo. –Se acercó al radiocasete y buscó entre los CD's dispersos en el escalón. Lucinda Williams comenzó a cantar «Like a rose»–. Se acercó a la manta y le tendió la mano–. Baila conmigo.

–Es una mala idea, Jack.

–Algunos de nuestros mejores momentos han sido el resultado de malas ideas. Deja de comportarte como una anciana.

A ella le sentó fatal que le dijera eso –algo que él ya esperaba– y rápidamente se puso en pie.

–Si intentas meterme mano...

Los dientes de Jack brillaron cuando esbozó una amplia sonrisa de pirata, y la tomó entre sus brazos.

–Mad Jack sólo se aprovecha de las mujeres menores de treinta años. Aunque, ahora está oscuro y...

–Cállate y baila.

Él solía oler a sexo y cigarrillos. Ahora olía a roble, a bergamota, y a la noche. Su cuerpo también era diferente al de aquel chico flaco que ella recordaba. Todavía era delgado, pero había desarrollado músculo. Su rostro también había perdido esa apariencia demacrada que tenía cuando había llegado. La letra de la canción de Lucinda los envolvió. Se acercaron más hasta que sólo una brizna de aire separaba sus cuerpos. De pronto ni siquiera fue eso. Ella le rodeó el cuello con los brazos. El le colocó los suyos en torno a la cintura. Gime se permitió descansar contra él. Tenía una erección, pero era algo que estaba ahí. Manifestándose sin exigir nada.

Gime se dejó llevar por la música. Estaba muy excitada, sentía que flotaba en un mar húmedo y resbaladizo. Él le acarició el pelo de la nuca y enterró los labios en el hueco de la oreja. Ella giró la cabeza y dejó que la besara. Fue un beso profundo, dulce, mucho más excitante que otros besos de borrachos que se habían dado. Cuando por fin se separaron, la pregunta implícita en los ojos de Jack atravesó el estado de ensueño de Gime. Ella negó con la cabeza.
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 Esta noche subo mas ??
Gracias :)

13 comentarios:

  1. Siiii mas mas mas dnd esta kaki ??? Ya se fue??

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  2. ay xd k paso con lali? se fue sin decirle nada a nadie? xfaa sube mas capis sta nocheee! me encantoooo! es normal k lali este dolida x la actitud cobarde d peter delante d luna! xfin se estan dando cuenta de k entre ellos hay algo mas k un rock and roll! pero son idiotas y no se kieren dar cuenta! @monibicolor

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  3. Aaaai qe pasara entre ellos dos? Y Lali donde andara? Igual peter se lo merece por dejar qe sus amigos la traten como una survienta u.u
    Espero maas :)
    Besitoo

    Arii
    @AriadnaAyelen

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  4. Lali se fue definitivamente?? Me da mucha pena por ella pq esta repitiendo la historia de su vida y peter q no es capaz de asumir lo q verdaderamente le pasa! Gime y jack me encantan más!

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  5. no se como peter piensa que lali lo va a peronar despues de lo que hizo espero mas

    @Angie_232alma

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  6. AHORA SI!! Ya la leo a tiempo!! Un beso ME ENCANTA!

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  7. Y tenia que aparecer esa luna nomas. La concha de la lora. Siempre la odie jaja. Por cierto. Hola apareci. Estaba de vacas.

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  8. Y tenia que aparecer esa luna nomas. La concha de la lora. Siempre la odie jaja. Por cierto. Hola apareci. Estaba de vacas.

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  9. Y tenia que aparecer esa luna nomas. La concha de la lora. Siempre la odie jaja. Por cierto. Hola apareci. Estaba de vacas.

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  10. Patrece k Jack quisiera sentar cabeza con la edad ,y quien mejor k Gimena?,ojalá x el bien d Cande.

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