—Tengo un hijo que se
llama Gaston. Está interno en un colegio de Inglaterra. Vengo a pedir permiso
para que pueda venir a verme en vacaciones.
Nicolas se quedó
atónito.
Lali prosiguió.
—Seguramente, pensarás
que te lo tenía que haber dicho antes. Pero tenía miedo de perder la
oportunidad de trabajar aquí, y lo deseaba con todo mi corazón.
—¿Cuántos años tiene?
—dijo Nico, recuperándose de la
sorpresa.
—Trece —respondió Lali.
—No recuerdo tu fecha de
nacimiento pero debías de ser muy joven cuando lo tuviste, ¿no?
—Tenía diecinueve años y
su padre también, pero… nunca llegamos a casarnos.
Lali estaba deseando que
aceptara las cosas tal cual, sin querer saber todos los detalles.
—Comprendo —repuso Nico.
Pero Lali sabía
perfectamente que no era fácil comprenderlo. Ya era difícil de asumir en su
propia cultura… Por lo que había oído, sólo en el mundo del espectáculo las
mujeres estaban más emancipadas. Pero en el resto de la India, debían de
obedecer las leyes impuestas, incluida la castidad prematrimonial.
—Por supuesto, puedes
traer a tu hijo a Karangarh —dijo Nico.
Aunque estaba diciéndole
un sí, no sabía lo que pensaría en el fondo. ¿Quizá habría perdido puntos para
él?
Para su alivio, lo único
que hizo fue pedir su foto. Lali tenía en su pequeña mochila una foto tomada
poco antes de marcharse de Inglaterra.
—Parece un chico muy
simpático —comentó Nico—. ¿Cómo es: inteligente, deportista… o las dos cosas?
—En lo único en lo que
sobresale es en su pasión por la informática —agregó Lali—. Quiere ser
diseñador de programas informáticos.
—Dices que está interno
en un colegio privado —expuso Nico—. Debe de ser muy caro; ¿te ayuda tu padre
con los gastos?
—Mi padre está pagando
su educación —contestó Lali—. No tenemos ningún contacto con el padre de Gaston.
—Comprendo —repitió Nico.
Lali se quedó pensando
que la situación era realmente rara. Gaston sabía cómo se llamaba su padre,
aunque éste ahora era conocido por su nombre artístico. Era el ídolo de
millones de adolescentes. Se trataba de un hombre muy atractivo a pesar de que
había cumplido los treinta hacía tiempo.
—No vas a notar su
llegada —agregó Lali—. No me va a distraer más de lo habitual. Es un niño que
se entretiene solo, o está leyendo o investigando por ahí.
—Estoy convencido de que
no vas a descuidar tu trabajo, Lali —le aseguró Nico—. ¿Sabe montar a caballo?
No, entonces le enseñaremos nosotros.
En ese momento el
secretario del Maharajá le entregó un documento. Lali se dio cuenta de que se
trataba de un día de mucho ajetreo y no quiso prolongar su visita. Le dio las
gracias a Nicolas y se fue, aliviada de haber contado su secreto. Él lo había
aceptado con mucha más calma de lo esperado.
Ahora sólo se lo tenía
que decir a Peter.
Lali estaba tomando el
desayuno cuando Peter entró en la habitación muy enfadado.
—¿Por qué no me lo
habías dicho? —preguntó él indignado.
Ella se imaginaba que no
iba a estar contento, pero tampoco tan enfadado.
—Hola, Peter —dijo ella
con humor—. Por favor, pasa. ¿Qué es lo que no te he dicho?
—Sabes muy bien de lo
que estoy hablando —sostuvo él—. Deberías habérmelo dicho desde el principio.
Pero Lali estaba
decidida a no dejarse intimidar.
—Pues no veo por qué
—repuso ella—. Es algo que no tiene nada que ver con mi capacidad profesional.
A Nico no le ha importado, ¿no veo por qué te iba a importar a ti?
—Mentiste por defecto
—la acusó Peter—. Sabías perfectamente que no te habría elegido si lo hubiese
sabido.
—¿Y por qué? —le desafió
Lali.
Peter no supo qué
contestar. Estaba claro que acababa de enterarse y todavía no se encontraba
sereno.
—Una madre debe estar
con su hijo —dijo él finalmente—. ¿No se te ha ocurrido pensar que puede tener
algún accidente y que tú vas a estar en otro continente?
—Por supuesto, que lo he
pensado —sostuvo Lali con impaciencia—. Pero no puedo dejarme llevar por el
miedo. Sopesé los pros y los contras, y concluí que lo mejor que podía hacer
por los dos era venir a la India. Está en un colegio muy bueno, cerca de donde
vive mi padre. Y además nos escribimos todos los días. Si no hubiera sido por
eso lo más probable sería que no hubiese contestado al anuncio.
—Pero eso no quita que
fuiste poco honesta conmigo —insistió Peter—. Nunca pensé que me harías algo
así.
El tono de desprecio la
hirió más profundamente de lo que estaba dispuesta a admitir.
—No, claro —saltó Lali
enfadada—. Nunca has tenido una buena opinión de mí. Si no, no habrías
intentado llevarme a la cama en el hotel Imperial. Si hubieras sabido que tenía
un hijo, habría sido incluso más apetecible. Te habrías dicho a ti mismo: «si
me lo está pidiendo a gritos». He conocido a otros hombres como tú.
Aquello era
completamente injusto y Lali se dio cuenta de ello nada más callarse. Peter no
se parecía en nada a otros hombres, aún haciéndole proposiciones deshonestas.
—Y ahora lo quieres
pagar conmigo, ¿verdad? —repuso él—. Una vez te hicieron daño y por eso
detestas a la todos los hombres. Y especialmente a mí, porque aunque no quieras
admitirlo, me deseabas tanto como yo a ti.
Lali no estaba preparada
para escuchar la verdad. En un segundo, alzó la mano como para abofetearlo.
Pero Peter logró
sujetarla antes de que alcanzase su objetivo.
—Negarlo no sirve de
nada —dijo él—. Tú y yo sabemos que es verdad… y es muy fácil probarlo.
Peter la tomó en sus
brazos y la besó. Durante unos segundos, ella se resistió, pero viendo que era
inútil, se rindió.
No llegó a saber cuántos
minutos duró el abrazo. Se daba cuenta de que el hombre sentía por ella al
mismo tiempo desprecio y deseo. Pero eso no la importaba. Nada tenía
importancia excepto su cuerpo atlético y el cálido tacto de su boca. Lali
respondía a sus besos como lo hacen dos partes uniéndose en un todo.
Al cabo de unos
instantes, Peter se retiró. Lali pudo comprobar que tenía la respiración
entrecortada. Su mirada estaba sombría.
—Lo siento —repuso él,
emocionado—. No tenía la intención de actuar así. Pero estaba claro que nuestro
pacto no iba a durar mucho. Cuanto antes me vaya al desierto, mejor.
Se dio media vuelta y
salió de la habitación.
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Cada vez mejor la novela. Que va a pasar entre Lali y Peter??? O que pasa ya entre Peter y Euge, la hermana de Nico ?
Para las genias que preguntaron ?
Tengo 15 años y mi madre es Inspector del trabajo para el fondo social Europeo.
Gracias :D

mas
ResponderEliminarooooo no lo puedo creer que peter se haya comportado asi y mas decirle eso como si tuviera que decirle de su vida por que el no puede ocultar que ella lo atrae, y nico muy bien en ser tan comprensivo con lali y no molestarse :P
ResponderEliminarme encanta massssss
Q bueno q pueda ir Gastón,para mí era sabido q Peter se iba a sentir traicionado!Además es obvio q sienten mutua atraccion pero eso q dejaste flotando de Euge me dejo intrigada,sera q hay algo entre PyE y lali terminaq siendo tercewra ,porq q entre ella y Peter ya ha comenzado algo no hay duda!Q pensará entonces Nico,no?Y q pasará cdo vaya Gastón cómo se llevará con Peter?
ResponderEliminarQuiero ya seguir leyendo!
Ame tu novela!!! Pasas por la mia
ResponderEliminarwww.tusnovelalitter.blogspot.com
Besos!!!
Ah, por cierto... Ame tu foto!!!!
ResponderEliminarme encanto mas novela jajaj me actualice desde junio jjejeje
ResponderEliminarSi siguen así no van a durar mucho tiempo más!! me encanta más!!
ResponderEliminar:0 massssss
ResponderEliminarNico para ser d otra cultura la comprende ,y Peter sin embargoestá dolido xk no selo dijo ,y xk quizás piense k Lali tiene más afinidad con Nico.
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