Adaptacion Laliter: La Mascara Del Amor. Twitter : @Joslielove . Gracias por leer y por comentar.

viernes, 24 de agosto de 2012

Luna de Miel en el Desierto Cap 19

                                                         Luna de Miel en el Desierto


Lali avanzó un paso y su corazón se aceleró vertiginosamente. Las manos de Peter se posaron en su cintura. Él la estrechó mirándola a los ojos profundamente. Peter la besó en la sien y en el pómulo, deslizándose a continuación hacia la comisura de sus labios. Así permanecieron quietos unos segundos antes de que él la besara en la boca. Pero el beso no fue muy largo. Peter se retiró y soltó la cintura de Lali.

—Casémonos aquí… en seguida —sugirió él.

—¿Podemos hacerlo? —preguntó ella.

—¿Por qué no? —sostuvo Peter—. El secretario de Nico puede ocuparse de todo el papeleo. Lo único en lo que tienes que pensar es en lo que te vas a poner. Será una boda informal, pero de todas formas me imagino que querrás un vestido nuevo.

Lali se quedó pensando en cómo habría sido la primera boda de Peter. ¿Habría ido Nuala vestida de blanco? ¿Habría sido una ceremonia clásica? En ese caso las señoras habrían llevado sombrero y los caballeros chaqué.

Pero no se lo iba a preguntar. No de momento… Y puede que nunca. Cierta parte de la vida de Peter permanecería siempre en la sombra.

Cuando Lali se lo comunicó a Gaston, éste estuvo encantado.

—¡Es genial, mamá! —exclamó el niño—. Es lo que estaba deseando que ocurriera. Sin embargo, tenía la impresión de que no te llevabas muy bien con Peter.

—¿De verdad? —sostuvo Lali—. No veo por qué: posee todas las cualidades que admiro.

—¿Qué va a decir el abuelo? —preguntó Gaston—. ¿Le vas a llamar?

—Más vale que lo haga ahora mismo —repuso Lali—. No creo que pueda hacer un viaje tan largo como éste.

—Además, si viniera, ella también viajaría con él, y lo fastidiaría todo —adujo Gaston.

—Llámala Gimena —le regañó Lali, aunque en el fondo pensase como su hijo.

En efecto, su forma de ser y sus manías no iban a ser del agrado ni de Nicolas, ni de Peter. Aunque sus modales impecables no lo iban a manifestar jamás.

Lali tardó cierto tiempo en poder hablar con su padre. Le habría gustado poder comunicarse con él por medio de internet. Pero Gimena le había convencido de que era demasiado mayor para saber navegar por la red.

Fue Gimena la que contestó a la llamada. Estuvo largo rato informando a Lali de los chismes de las vecinas. A continuación, le pasó el teléfono a su esposo.

Lali empezó preguntándole por su salud y luego se sinceró:

—Papá, ¿te acuerdas de aquel artículo del periódico en que hablaban del doctor Peter Lanzani, el hombre que me entrevistó?

Su padre contestó que sí lo recordaba.

—Pues es una sorpresa porque no os he contado nada en los e-mails, pero me ha pedido que me case con él —dijo Lali—. Gaston está encantado y me gustaría que tú también te alegrases. Cuando lo conozcas, te va a entusiasmar.

—Si te gusta a ti, entonces a mí también —repuso el señor Esposito—. Me alegro mucho por ti, hija.

Cuando hubieron colgado, Lali se preguntó si Gimena estaría contenta. La mayoría de las mujeres en su situación estarían encantadas de tener su casa para su marido y ella. Pero ella era de esas personas que necesitan acosar siempre a alguien.

Al día siguiente, mientras Gaston estaba con Peter, Nico fue al estudio de Lali.

—Peter me ha dado la noticia —repuso él—. Estoy entusiasmado porque hacéis una pareja magnífica.

—¿Tú crees? —preguntó Lali—. ¿Por qué estás tan seguro?

—Porque Peter y yo somos como dos hermanos —respondió Nicolas—. Te conozco desde hace muy poco tiempo. Pero viendo cómo has educado a Gaston, puedo hacerme una idea de que vas a ser una esposa estupenda. No es nada fácil para las mujeres educar a un hijo en solitario. Suelen acabar siendo o excesivamente protectoras o muy posesivas. Y tú has esquivado los dos escollos. Gaston es un chico maravilloso. No creo que se ponga celoso cuando tenga más hermanos porque ya es todo un hombre.

—Eso espero —exclamó Lali.

Había estado pensando en eso durante toda la noche. Como no podía dormir, no podía evitar preguntarse si un matrimonio de conveniencia podía ser compatible con el amor. Ese tipo de matrimonios funcionaban en la India y antiguamente en occidente, pero Lali tenía sus dudas.

La diseñadora se preguntó si Nico se lo habría comunicado a su hermana. Detestaba pensar que Eugenia lo fuera a pasar mal por su causa. Ella y Peter parecían hechos el uno para el otro. En todo, excepto en lo que concernía a Nico. A él no le gustaría que Peter fuera su cuñado y él lo sabía.

En cuanto estuvieron a solas, Lali habló con su futuro marido.

—¿Te has dado cuenta, Peter, de que Eugenia siente por ti mucho más que una profunda amistad?

Él no pareció sorprenderse con la observación.

—Sé lo que Eugenia siente por mí, pero yo no estoy enamorado de ella. Aún en el caso de que lo estuviese, no habría funcionado. Y ella lo sabe. Eugenia está comprometida con la causa de las mujeres más desfavorecidas. Jamás abandonará la India. Y yo, tarde o temprano tendré que volver a Escocia a ponerme al frente de la hacienda de mi padre. Comprendes lo que supone eso, ¿verdad? Vas a compartir tu futuro conmigo, dentro de unos días.

—¿Si crees que soy capaz de cumplir con mis responsabilidades correctamente? —adujo Lali.

—En el pasado las mujeres Lanzani debían ocuparse primordialmente de la casa y de los hijos. Pero en nuestros días, tú podrás continuar con tu carrera de diseñadora. Estoy convencido de que es lo que quieres. Tus obligaciones sólo consisten en aparecer en público unas cuantas veces y dar a luz los hijos que queramos tener.

De pronto, Lali se acordó de una idea que le había obsesionado durante la noche en vela.

—¿Y qué ocurre si no puedo tener más hijos? —se preocupó ella—. ¿Has pensado en ello?

—¿El parto de Gaston fue complicado? —preguntó Peter—. ¿Te aconsejaron que no tuvieras más hijos?

—No, en absoluto, el niño nació fácilmente —repuso Lali—. Pero a mi edad, a veces es difícil quedarse embarazada.

De pronto, Peter le acarició la mejilla con el dorso de la mano.

—Hablas como si tu reloj biológico estuviese dando las últimas campanadas —arguyó Peter—. Si acabas de cumplir los treinta. Puedes tener dos o tres niños. Y además nuestros ingresos nos permitirán tener ayuda para cuidarlos.

—No me gustaría que mis hijos se criaran en manos de otra persona —dijo Lali—. Dejaría mi carrera durante un tiempo hasta que fuesen mayores. O al menos reduciría mis responsabilidades.

—Como tú quieras —respondió Peter—. No te voy a presionar para que lo hagas. Espero poder conservar yo mismo mi trabajo aún viviendo en Escocia. Sin embargo, no podré viajar tan a menudo a la India.

—¿Es tan importante para ti seguir los designios de tu padre? —prosiguió Lali.

—He pensado en esto muchas veces —sostuvo—. No es lo que más me apetece, encerrarme en un viejo castillo en un lugar con un clima inhóspito. ¿Pero es acaso mi deber? ¿Tú qué opinas?

—¿Cómo voy a responderte si en mi familia la tradición se reduce a conservar el relicario de mi bisabuela? Yo creo que a tu padre le haría muy feliz que siguieses con las propiedades de la familia. Y además le has dado tu palabra de que lo harías.

—Tienes razón —continuó Peter—. Cuando menos me lo esperaba le prometí a mi padre que le dejaría a mi hijo sus posesiones. Ahora ya no es algo tan remoto como cuando yo tenía veinte años.

—Pero si tu padre tiene buena salud, no tienes por qué tener prisa, incluso podrías morir tú antes que él.

De pronto, ella sintió verdadera angustia pensando en esa posibilidad.

Ahora que sabía que estaba enamorada de él, ¿cómo podría soportar el hecho de vivir sin su presencia?

—Creo que es mejor que vivamos plenamente el presente y nos olvidemos del futuro —siguió diciendo Lali—. Pero pase lo que pase, cuando sea tu esposa, te seguiré allá donde vayas.

—No estoy muy seguro de que las feministas vayan a ponerse muy contentas si llegan a enterarse —bromeó Peter.

—No necesito su consentimiento —replicó Lali—. Tengo mis propias convicciones. Dos compañeras mías de la Facultad se han separado porque sus carreras eran incompatibles con las de sus maridos. Y estoy segura de que no son las únicas de la clase. Lo único que dura para toda la vida es una relación sentimental estable…

Había estado a punto de decir y recíproca.

Pero Peter le dijo de pronto:

—Deja de hablar y bésame.

Lali estaba encantada de acatar su orden pero justo en ese momento se oyó un silbido en el vestíbulo.

—Mamá, ¿estás ahí? —dijo Gaston en voz alta.
                              ____________________________________________ 

Hola!! Como estan? Yo? FELIZ :) y FELIZ :))
Caritas felices (solo para entendidos). el NINIO , LA rompe !
Feliz cumple años Rochiter  p_lanzani y

PS : 18:30 Lali y Nico en quiero musica TV

9 comentarios:

  1. Jajaj súper linda la conversación de ellos mas mas mas mas haha justo llego gastón :/ súper feliz el cumple rochiter y los twitts laliter lo
    Mas
    Mas mas mas

    ResponderEliminar
  2. Q buen cap! Subiras otro!Q inoportuno Gas!
    Y sí q vivan las caritas felices!

    ResponderEliminar
  3. Me encanta, q inoportuno gas!! más!!

    ResponderEliminar
  4. oooo no puedo creer que se hagan tan faciles las cosas, y mas por que aceptaron en un momento y que lindo que gaston y el papa aceptaran igual que nico :P masssssssss

    ResponderEliminar
  5. jajajaja si el twitter exploto ajjajaja me encanto el capiulo y quiero maaaaaaaaaaaaas

    ResponderEliminar
  6. Aaaaaaa al final si se casan :DD
    espero maaas,,
    besitoos



    Arii
    @AriadnaAyelen

    ResponderEliminar
  7. Gastón feliz x su madre ,y su padre y Nico también.

    ResponderEliminar
  8. Gastón los interrumpió :( jajaja
    más noveee.
    Una locura esos tweets laliter :)

    ResponderEliminar