Al principio Lali pintó una serie de carromatos gitanos, unos estaban escondidos en rincones secretos, otros rodaban por caminos vecinales hacia torreones imponentes con cúpulas doradas. Luego siguió dibujando pueblos mágicos con caminos sinuosos, caballos blancos y corcoveantes, y alguna que otra hada posada en la boca de una chimenea. Pintó como una loca, apenas terminaba un cuadro, empezaba otro. No dormía y apenas comía. En cuanto completaba un lienzo, lo guardaba.
–Te
infravaloras igual que lo hacía Cande –declaró Nita por encima de los ruidos
del Barn Grill una mañana de domingo a mediados de septiembre, dos meses
después de que Peter hubiera vuelto a Chicago–. Hasta que reúnas el suficiente
valor para dejar que la gente vea tu trabajo, no tendrás mi respeto.
–Vaya.
Ahora ya no podré pegar ojo –replicó Lali–. Y no actúe como si no los hubiera
visto nadie. Sé que le envió a Peter una copia de esas fotos digitales que me
obligó a sacar.
–Aún
me cuesta creer que sus padres y él hayan vendido la exclusiva de su vida
secreta a esa asquerosa revista sensacionalista. Casi me dio un ataque cuando
vi ese titular: «Estrella del fútbol americano es hijo natural de Jack
Patriot.» Pensaba que tendrían un poco más de dignidad.
–Esa
asquerosa revista fue la que más pagó –señaló Lali–. Y usted lleva años
suscrita a ella.
–Eso
no tiene importancia –replicó Nita.
El
reportaje había visto la luz la segunda semana de agosto, y Peter, Jack y Gime
aparecieron en una entrevista exclusiva para una cadena de televisión no mucho
después. Gime le dijo a Lali que Peter había decidido hacer público el secreto
el día de la fiesta del cumpleaños de Nita. Jack se había sentido tan
emocionado que apenas había podido hablar. Habían decidido vender la exclusiva
al mejor postor con la intención de crear con el dinero recibido una fundación
para ayudar a los niños sin hogar. Sólo Cande había protestado. Ella había
querido que el dinero fuese destinado a los perritos abandonados.
Lali hablaba con todos ellos por teléfono... con todos menos con Peter. Gime no
hablaba mucho de él, y Lali no podía preguntar.
Nita
se tironeó de un pendiente color rubí.
–Si
me preguntaras, te diría que el mundo se ha vuelto loco. Ayer, cuatro RVs se
peleaban por las plazas de aparcamiento que hay enfrente de esa librería nueva.
Lo siguiente que veremos es un McDonald en cada esquina. Y jamás entenderé la
razón de por qué le has dicho al club de mujeres de Garrison que de ahora en
adelante pueden reunirse en mi casa.
–Y
yo jamás entenderé por qué usted y esa horrible Gladis Prader, una mujer a la
que odiaba a muerte, se han hecho tan amigas. Algunos piensan que han formado
un aquelarre.
Nita
chasqueó la lengua con tal fuerza que Lali temió que se tragase un diente.
Tim
Taylor apareció de pronto a su lado.
–Va
a empezar el partido. A ver si los Stars se espabilan por fin. –Señaló la pantalla
instalada en el Barn Grill para que todos pudieran seguir los partidos de los
Chicago Stars las tardes de los domingos–. Esta vez intenta no cerrar los ojos
cada vez que placan a Peter, Lali. Pareces una cobardica.
–Métete
en tus asuntos –le espetó Nita.
Lali suspiró y dejó caer la cabeza sobre el hombro de Nita. Permaneció así un buen
rato. Al final, dijo algo que sólo Nita pudo escuchar:
–No
voy a poder aguantar mucho más.
Nita
le palmeó la mano, le acarició la mejilla con un nudillo nudoso y luego se lo
hincó en las costillas.
–Ponte
derecha o te va a salir joroba.
En
octubre, el juego de Peter había mejorado, pero no su estado de ánimo. La poca
información que le sonsacaba a Nita no le bastaba. Lali estaba todavía en
Garrison, pero nadie sabía por cuánto tiempo, y esos cuadros brillantes y
mágicos de carromatos gitanos y lugares lejanos que había visto en las fotos
que Nita le enviaban no lo animaban demasiado. El revuelo mediático que había
suscitado el parentesco entre Jack y Peter comenzaba a desvanecerse poco a poco.
A veces algún miembro de su familia acudía a un partido, siempre que se lo
permitía el trabajo o las vacaciones escolares. Pero a pesar de lo mucho que Peter quería a su familia, el vacío que sentía en su interior aumentaba día a
día, y le parecía que Lali se alejaba más de él. Al menos había descolgado el
teléfono una docena de veces para llamarla, pero siempre se arrepentía en el
último momento. Lali tenía su número, y era ella la que tenía algo que probar,
no él. Tenía que hacer eso por ella misma.
Y
luego, una lluviosa mañana de un lunes a finales de octubre, abrió el Chicago
Sun Times, y sintió cómo la sangre le huía del rostro. Una gran foto a color le
mostraba en Waterworks, uno de sus clubs favoritos, con una modelo con la que
había salido un par de veces el año anterior. Él tenía una botella de cerveza
en una mano y con la otra le rodeaba la cintura a la chica mientras se daban un
beso muy íntimo.
«A Peter Lanzani y a su antigua novia Ally Tree-Bow se les vio juntos la semana
pasada en Waterworks. Ahora que han vuelto a salir, ¿estará dispuesto el
quarterback de los Stars a renunciar al título de soltero más cotizado de
Chicago?»
Peter oyó el rugido de la sangre en los oídos. Esto era exactamente lo que estaba
esperando Lali. Tiró el café al suelo en su prisa por coger el teléfono. Le
dejó varios mensajes, pero no obtuvo respuesta. Llamó a Nita. Ella estaba
suscrita a todos los periódicos de Chicago, así que Lali vería la foto tarde o
temprano, pero Nita tampoco contestó. Tenía que estar en el campo de
entrenamiento de los Stars en una hora para la reunión de los lunes. Pero en
lugar de ir allí, saltó al coche y enfiló hacia O'Hare, el aeropuerto de
Chicago. De camino, tuvo que enfrentarse por fin a la verdad sobre sí mismo.
Lali no era la única que tenía que implicarse personalmente en esa relación.
Mientras ella utilizaba su agresividad para mantener a la gente apartada, él
usaba su encanto con la misma eficacia. Le había dicho que no confiaba en ella,
pero ahora, eso le parecía una tontería. Podía ser muy valiente en un campo de
fútbol, pero actuaba como un cobarde cuando se trataba de la vida real. Siempre
se contenía, tan asustado de perder, que voluntariamente se sentaba en el
banquillo en lugar de jugar el partido hasta el final. Debería haberla llevado
con él a Chicago. Hubiera sido mejor arriesgarse a que lo dejara de esa manera.
Había llegado el momento de madurar.
Una
tormenta de hielo y nieve en Tennessee provocó la cancelación de su vuelo, y
para cuando llegó a Nashville ya era media tarde. Hacía frío y llovía. Alquiló
un coche y salió disparado hacia Garrison. De camino, vio árboles caídos y
varias camionetas del servicio eléctrico reparando los cables de alta tensión
que había derribado la tormenta. Al fin, tomó el camino enlodado que conducía a
la granja. A pesar de los árboles sin hojas, el pasto mojado, y el estómago
revuelto, sintió que había llegado a casa. Cuando vio luz brillando por la
ventana de la sala, respiró por primera vez desde que había abierto el
periódico por la mañana.
Dejó
el coche cerca del granero y corrió bajo la lluvia hacia la puerta lateral.
Estaba cerrada y tuvo que abrirla con su propia llave.
–¿Lali?
–Se quitó los zapatos mojados, pero se dejó el abrigo puesto mientras recorría
la casa fría.
No
había platos sucios en el fregadero, ni cajas de galletas saladas abiertas en
las estanterías de la cocina. Todo estaba inmaculado. Un escalofrío lo
atravesó. La casa parecía un mausoleo.
–¡Lali!
–Se dirigió hacia la sala, pero la luz que había visto por la ventana provenía
de la lámpara de un reloj–. ¡Lali! –Subió las escaleras de dos en dos, pero
incluso antes de llegar al dormitorio, supo que lo encontraría vacío.

Dime que no se ha ido, que esta en el carromato, en la casa de invitados o corriendo bajo la lluvia, pero me niego a creer que se haya ido!!!
ResponderEliminarQuiero mas!!!!! Vas a terminar hoy la nove???
No se quedan 3 CAPS
EliminarPor favor, por favor, por favor quiero mas!!!!!
ResponderEliminarpor favor que tension... con estos dos ess imposible estar relajada!!!!!!!!!
ResponderEliminarNo puede ser, no se pudo haber ido! Para mi qe esta en la casa de alguien en el pueblo!
ResponderEliminarEspero maas :)
Besitoo
Arii
@AriadnaAyelen
Hay no mee digaas que se fuee D: noooo!! jummm maldito periosistaa chismoso!' haay me dejaste super intrigadaa porfissubi maas cap's... B U E N I S I M A! La novee
ResponderEliminar@maaff_lazaro
m
ResponderEliminara
ResponderEliminars
ResponderEliminarn
ResponderEliminaro
ResponderEliminarv
ResponderEliminare
ResponderEliminar(:
ResponderEliminarsube maaaaas
ResponderEliminarque paso con laliii no me dejes asiii jajajaj dale sube mas
ResponderEliminarotro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro otro
ResponderEliminarporfaaa sube mas :)
ResponderEliminarestos 2 si que me hacen sufrir jajajaj quiero saber que sigueee
ResponderEliminarsube otrooo :)
ResponderEliminaraaaaaaaaaaaaaaaaa por fin vencio su orgulloooooooooooooooooooooo
ResponderEliminarMe encantan tus noves sube otro capi mas =D
ResponderEliminarMasss
ResponderEliminarAhora corre,corre!!!!,x darle ese ultimatun ,difícil para ella ,y muy cómodo para ti, Peter¡¡¡corre!!!.
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