Durante unos minutos estuvieron comiendo en silencio. Lanzani y Lali habían comenzado a tomar vino tinto. Ella comprobó que era de una calidad excelente.
Cuando se reunía con sus
amigas solía degustar una botella de vino relajadamente. Sin embargo, su padre
no podía beber por motivos de salud. Gime era una de esas personas abstemias
que desaprueban rotundamente la ingestión de alcohol. Hasta el punto de que
cuando estaban comiendo, no paraba de observar el nivel de la botella. Lali
guardaba en su armario una botella de vino barato bajo llave. No quería que su
madrastra se entrometiera en sus asuntos.
Dejando a un lado sus pensamientos,
Lali siguió hablando.
—A mi padre le interesa
la antropología. Recuerda haber leído un artículo sobre una conferencia que dio
usted. Fue en la Royal Geographic Society. No sé si estaba resumida
correctamente. Pero en el periódico daba la impresión de que usted no comulga
con los principales valores de Occidente.
Lanzani, posó los
cubiertos sobre la mesa y la miró intensamente.
—Claro que no. ¿Y usted?
—repuso él.
—La cultura occidental
es la única que conozco —contestó Lali.
—Pero debe tener alguna
opinión al respecto.
La mujer se había
imaginado que era él el que iba a hablar de su visión del mundo, y no ella.
—Por supuesto, pero
quizá no sea muy interesante. Mi opinión no saldría publicada en el periódico,
sin duda alguna.
—La mía tampoco tiene
mucha importancia —añadió él—. Pero quiero saber más cosas de usted. ¿Qué hace
cuando no trabaja?
Lali pasaba la mayor
parte de su tiempo libre con su hijo. Pero no podía decírselo.
—Me gusta pasear, leer,
nadar y cocinar —contestó ella.
No obstante, desde que
apareció Gime en casa, Lali apenas había preparado ningún plato.
—¿Qué clase de libros le
gusta leer? —preguntó Lanzani.
—Un poco de todo… Sobre
todo libros de viajes y biografías.
—¿Y los de ficción?
—También.
Lali no iba a decirle,
que a veces a última hora del día leía alguna novela rosa. Los hombres no leían
ese tipo de literatura y tendían a menospreciarla. No estaban en contacto con
los sentimientos del mismo modo que las mujeres.
—Prefiero la ciencia
ficción —siguió diciendo ella.
Había adquirido ese
gusto influenciada por Gaston.
—Yo nunca la he leído
—dijo él, sacudiendo la mano—. Pero cuando estoy en el desierto mis afinidades
literarias están determinadas por las circunstancias. No deben pesar ni ocupar
mucho espacio. Le enviaré una lista de libros antes de que venga a la India.
Siempre es una buena idea tener un buen conocimiento teórico de un país antes
de visitarlo.
—Gracias —contestó ella,
sorprendida—. ¿Quiere decir que me está seleccionando?
Estaba tan contenta que
no daba crédito a sus oídos.
—A no ser que hasta el
final del almuerzo cometa un error, sí, está usted seleccionada —repuso Lanzani.
La respuesta había
sonado en clave de humor. Sin embargo, a Lali le dio la impresión de que aún
había algún obstáculo entre el puesto y ella.
—¿Cuándo puede empezar?
—agregó él—…lo siento.
Se estaba disculpando
porque, sin querer, su muslo había rozado las rodillas de Lali.
Ella supo que el roce
había sido accidental. No era el tipo de hombre que intentaba ligar de esa
manera. Lo que le llamó la atención fue su propia reacción. Sintió curiosidad
por saber cómo se comportaría aquel hombre tratando de seducirla. Sin duda
sería excitante… Y no sólo porque cumplía con los requisitos físicos, puesto
que era alto, delgado, fuerte y varonil. Sino porque había algo latente en él
que era primitivo y salvaje, bajo su aspecto civilizado. Era algo tan
contundente que le había dejado sin habla.
—Seis… seis semanas. ¿Le
parece bien?
Peter volvió al
apartamento de su amigo Nicolas, en un lujoso entorno donde residían varios
familiares del Príncipe. Se preguntó si habría acertado seleccionando a Lali.
Estaba lo suficientemente cualificada como para cubrir el puesto, pero la había
elegido porque le apetecía conocerla mejor en todos los aspectos.
Durante el almuerzo le
había parecido más atractiva e interesante aún que el primer día. Le inspiraba
cierto misterio.
De hecho se parecía
mucho a él. Ambos habían vivido un apasionado romance que había dejado de
funcionar. Y desde entonces los dos se habían dedicado en cuerpo y alma al
trabajo.
La actividad profesional
de Peter y sus circunstancias determinaban sus relaciones sentimentales. Por
eso, desde hacía mucho tiempo, él era un hombre solitario. Siempre y cuando Lali
lo comprendiese, todo iría bien. Como Nico, sólo mantenía relaciones amorosas
sin ningún tipo de ataduras. Era imposible que pudiera compartir su vida con
una mujer.
Lali le habló a Gaston
del nuevo trabajo.
—¿Tu oficina estará en
Londres? —le preguntó el niño—. ¿Vamos a irnos a vivir allí? —añadió ansiosamente
Gaston.
—¿Te gustaría? —dijo su
madre.
—Por supuesto —repuso
él—. Echaría mucho de menos al abuelo, pero me libraría de ella. Estoy deseando
ir al colegio interno el año que viene.
Era la primera vez que Gaston
expresaba abiertamente su animadversión hacia la mujer de su abuelo.
—No, estará mucho más
lejos… En el extranjero —contestó Lali—. Concretamente, en Rajastán, que está
en la India.
—¿Lo dices en broma?
—repuso el niño—. ¡Es fantástico, mamá! Pero, ¿no será un poco caro desplazarme
hasta allí en vacaciones?
—Con el sueldo que voy a
ganar, no habrá ningún problema. Lo que pasa es que nos veremos pocas veces al
año.
—No importa —agregó Gaston—.
Podemos mandarnos correos electrónicos todos los días. Pero, ¿seguro que vas a
estar bien allí sola?
Lali sonrió pero no pudo
evitar tener un nudo en la garganta.
—No tienes que
preocuparte por mí. Voy a vivir en un palacio.
Entonces la madre se
puso a contarle con todo detalle cómo era la ciudad amurallada del desierto
donde iba a instalarse.
En cuanto nació Gaston,
el señor Esposito se había ocupado de reservarle plaza en un prestigioso
internado. En él había estudiado su propio padre, e incluso su abuelo. Lali era
un poco reacia a seguir la tradición. No le gustaba que su hijo, con trece
años, tuviera que vivir en un internado. Sin embargo, desde que Gime comenzó a
enrarecer el ambiente en casa, Lali había aceptado que Gaston fuera a Marsden
al año siguiente.
Después de contar con el
apoyo de su hijo, Lali decidió dar a conocer a su padre y a su madrastra la noticia.
Como era de prever, Gime
se puso echa una furia.
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Les gusta la nove ?
Gracias por los comentarios , bajaron un poco pero Gracias a las que siempre firman!!
:)
PS : Lean estas novelas !
http://destinotogether.blogspot.fr/
http://siempreconlyp.blogspot.fr/
http://lalitertodollegaenformadeamor.blogspot.fr/
Si '' .fr ''de Francia.

Buenísimo el Almuerzo mas mas mas esta genial
ResponderEliminaracabo de empezar a leer tu nove muy buena! ya me los imagino en el palacio...
ResponderEliminarmas nove muy buena!
ResponderEliminarQ va a pasar cdo Peter descubra q tiene un hijo?Me mata q deje a su hijo para ir tan lejos?Con q derecho Jime se pone furiosa?Lali y Peter ya se sienten atraidos !
ResponderEliminarGastón ,es un adolescente muy comprensivo.
ResponderEliminaramo esta nove pero quiero laliter jaja gracias por recomedarme la nove besos:)
ResponderEliminarMe encanta más!!
ResponderEliminarEs muy duro dejar a tu hijo solo, no es facial la decisión que ha tomado Lali pero eso sucede en la vida real y a veces es por el bien de los dos.
ResponderEliminarYo me muero cada vez que me voy a trabajar y dejo a mi gordita pero en mi caso, mi baby tiene a su nana que es una bella persona y la esposa de mi papá es buenísima persona.
Masi_ruth
Hola soy nueva me gusta mucho la novela. MAS NOVE!!!!
ResponderEliminarRecien hoy pude leer, pero si muy buena la nove!
ResponderEliminarEspero maas :
Besitoo
Arii
@AriadnaAyelen
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