Peter se sirvió su
bebida y Lali se preparó un gin tonic.
Ambos se dirigieron al
salón, instalándose en el sofá.
—¿Es éste tu padre?
—preguntó él, refiriéndose a una fotografía enmarcada que estaba sobre una
mesa.
—Sí, antes de que se le
manifestara una seria enfermedad que le hizo retirarse anticipadamente
—contestó Peter.
Normalmente, ella solía
poner la foto de Gaston junto a la de su padre, pero de momento la había
escondido.
No quería que nadie la
viese antes de explicarle la situación a Nicolas. De alguna manera tenía la
certeza de que lo comprendería. Sin embargo, no sabía cómo iba a reaccionar Peter.
Muchos hombres miran mal a una madre soltera y piensan que son licenciosas con
el sexo. Cuyo caso era el opuesto. Tras el nacimiento de Gaston, había estado
cuatro años sin pareja. Tan sólo había vuelto a salir con un hombre con el fin
de encontrar un padre para su hijo.
—No necesito preguntar
si es tu madre porque te pareces mucho a ella —sostuvo Peter, mirando otra
fotografía enmarcada—. Excepto en la barbilla; la tuya es mucho más cuadrada,
por lo tanto expresa mucha más voluntad.
—Eso de que los rasgos
de la fisionomía reflejan el carácter es un mito —arguyó Lali—. Mi antiguo jefe
tenía una barbilla redonda y era testarudo como una mula. Ya sé que la mía es
demasiado cuadrada, pero no soy nada obstinada.
—Pues ten por seguro que
da la impresión de que eres una persona difícil de convencer… —comentó él,
sonriendo.
Cuando cayó en la cuenta
de a lo que estaba aludiendo, Lali se sonrojó.
—Además, tu barbilla no
es demasiado cuadrada, sino que le imprime carácter a tu rostro —siguió
diciendo Peter.
—Si es un cumplido,
gracias —contestó Lali.
—Me imagino que los
cumplidos no estarán contemplados en tu contrato —prosiguió Peter—. Pero estoy
seguro de que Nico te habrá dicho que cuides de tu bello cutis y lo protejas
del desierto.
—Me aconsejó que tuviera
cuidado, pero no me hizo ningún piropo —arguyo Lali—. Él no se ha insinuado ni
un ápice.
—Aunque le gusta hacerlo
con las turistas, con una empleada no iba a propiciar una actitud fuera de
contexto.
De pronto alguien golpeó
de nuevo la puerta. Se trataba de Nicolas.
—Me dijeron que te encontraría
aquí —le dijo a Peter—. ¿Puedo pasar, Lali?
—Por supuesto —contestó
ella—. ¿Te apetece beber algo?
Cuando la diseñadora le
preparó un gin tonic y se lo dio, él les contó el motivo de su visita.
—Mi hermana Eugenia va a
pasar unos días en la ciudad. Pero no puedo ir a buscarla al aeropuerto. ¿Te
importaría hacerlo tú, Peter? Si no puedes, irá Mohán. Pero ya sabes que a ella
le apetece más que vayas tú.
—Estaré encantado de
recogerla —repuso él.
—Mohán además de ser
piloto se ocupa del mantenimiento del aparato —le explicó Nico a Lali—. Es muy
eficiente pero no es nada conversador. Euge tiene muy poco tiempo libre. Y
cuando viene le gusta disfrutar al máximo de todos los instantes.
—¿Quieres que te traiga
algo de Delhi, Lali? —le preguntó Peter.
—No, gracias —contestó
ella—. ¿En qué trabaja tu hermana, Nicolas?
—Es ginecóloga y está
muy involucrada en la lucha de los derechos del colectivo femenino. Una de sus
principales preocupaciones es la alfabetización de todas las mujeres. Y para mí
también es una de las prerrogativas más importantes de mi gobierno.
Cuando llegó la hermana
de Nico, la doncella de Lali le dio una nota en la que la invitaban a cenar con
ellos.
Ella decidió ponerse un
vestido diseñado por ella misma. Estaba confeccionado por una amiga suya llamada
Emily. Y la seda estampada en los años treinta la había comprado en un
anticuario. El modelo que había creado Lali estaba inspirado en aquella época.
Cuando estuvo lista se
dirigió hacia el salón donde la había recibido el Maharajá la primera vez.
Ahora ya se sentía como en casa. Sólo añoraba la presencia de Gaston.
Un guardia con turbante,
le abrió las puertas y la hizo pasar.
Sólo había tres personas
en el salón: los dos hombres y una mujer que no se parecía a lo que había
imaginado. No esperaba encontrar a una mujer atractiva y divertida, sino a una
persona seria e intimidante.
Eugenia vestía un sari
azul pálido y llevaba perlas auténticas en las orejas y en el cuello.
—Pasa y siéntate —dijo
ella sonriéndole a Lali, y ofreciéndole una copa de champán.
Lejos de ser
grandilocuente, era de lo más agradable. Viéndola tan elegantemente vestida,
resultaba extraño imaginarla en bata blanca con un estetoscopio en el bolsillo.
Lo único que la delataba eran sus uñas cortas y sin pintar.
—Cuando estábamos
volando hacia Karangarh, Peter no quiso hacerme ningún comentario acerca de ti.
Es excesivamente discreto.
Y luego, observando su
indumentaria, le preguntó a Lali:
—¿Ese vestido tan bonito
lo has diseñado tú misma?
* * *
Por la noche, cuando
Lali quiso poner en marcha su portátil, éste no funcionaba. Trató de
arreglarlo, pero sus intentos no dieron resultado. Consultó el manual de
instrucciones, pero aun así parecía como si el ordenador hubiese muerto.
Se preparó una taza de
té y se dispuso a considerar la posibilidad de avisar al técnico informático de
palacio.
En el peor de los casos,
tendría que comprar uno nuevo, lo que sería realmente costoso. Si aún podían
repararlo, podría seguir disponiendo de él pero dentro de unos días.
Pero para mandarle el
correo electrónico de cada día a Gaston necesitaba un ordenador en ese mismo
instante. Llamar por teléfono resultaría demasiado caro y además tendría que
hablar con Malvina.
Finalmente, decidió
recurrir a Peter. Le llamó por teléfono.
—Lanzani al habla,
¿dígame?
—Hola, soy Lali. ¿Te he
interrumpido?
—No. ¿Qué ocurre?
—Mi portátil parece
estar en las últimas. ¿Te importa que use tu ordenador para mandar un correo
electrónico importante?
—No, en absoluto. Es
buena hora y ya hace tiempo que terminé mi trabajo. Puedes traerte el portátil
e intentaré ponerlo en marcha.
—Está bien. Estaré allí
dentro de cinco minutos.
Lali se cepilló el
cabello y se pintó los labios cuidadosamente antes de dirigirse a las
habitaciones de Peter.
Tenía ganas de
conocerlas personalmente y ver cómo las había decorado. Vivía allí desde hacía
mucho tiempo pero quizá tuviera muy pocas cosas, como los nómadas.
Cuando llegó, la puerta
estaba entreabierta. Lali pasó pero no había nadie.
—En seguida estoy
contigo —dijo él desde otra habitación.
Lali se dedicó a
observar las paredes llenas de estanterías con montones de libros. Donde había
espacio libre estaban colgados valiosos cuadros enmarcados, de distintas
épocas.
Peter apareció cuando
Lali estaba mirando los libros de una estantería.
—¿Tienes los libros catalogados?
—preguntó Lali.
—El catálogo está hecho,
pero normalmente no lo necesito —sostuvo Peter, tomando su portátil—. Están
ordenados por temas: idiomas, deportes, historia, etc.
—Nicolas me dijo que
eres un lingüista muy brillante —comentó Lali.
—Es muy exagerado
—repuso él—. Sólo tengo buen oído, como para la música. Lo mismo te debe
ocurrir a ti con lo visual y el diseño. Es un don y si lo cultivas puede ser
estupendo. La mayoría de los escoceses tienen facilidad para los idiomas. Debe
ser para compensar nuestra fama de tacaños.
—Supongo que hay
estereotipos negativos para cada nacionalismo —sostuvo Lali—. Yo encuentro que
los escoceses son muy valientes en la guerra. Además, tienen más tendencia a
cursar estudios universitarios. Pero, en fin, tú eres el primer escocés con el
que tengo más relación.
—Mi ordenador está en mi
despacho —le indicó el camino Peter—. ¿Por qué dices que tu portátil ya no
sirve?
El estudio tenía forma
de ele y era pequeño, con dos zonas de trabajo. Todo estaba bien ordenado.
—¿Todavía está en
garantía? —siguió diciendo Peter.
—Desgraciadamente, no
—repuso Lali—. Este modelo ya no lo fabrican. Ya sabes cómo son los
ordenadores. En seguida se quedan obsoletos.
—Eso es lo que los
fabricantes pretenden hacernos creer —adujo Peter—. ¿Te importa si lo abro y
veo si lo puedo arreglar?
Si hubiese sido otra
persona, Lali habría rechazado su propuesta. Pero se fiaba de sus
conocimientos.
—Adelante: yo nunca me
atrevo, aunque mi… mucha gente lo hace —añadió Lali que había estado a punto de
decir: «mi hijo lo hace constantemente».
Esperaba que Peter no se
hubiese dado cuenta.
—Te puedes sentar aquí
—le indicó el hombre, mostrándole un asiento frente a un PC—. Te conectaré a la
red y luego tú ya buscas en el buzón.
Con una mano en el respaldo
y la otra sobre el ratón, Peter comenzó a navegar por internet. La conexión parecía tardar más de lo normal. ¿O quizá era
que estaba nerviosa de tenerlo tan cerca? Lali se dedicó a mirar los delgados
dedos manejando el ratón en vez de concentrarse en la pantalla. Tenía unas
manos realmente bonitas.
De pronto se imaginó una
de ellas deslizándose desde el ratón hasta la barbilla, y haciéndola girar
hacia él para besarla. Estaba deseándolo con tanta vehemencia que cuando Peter
se dirigió a ella, Lali no lo oyó.
Haciendo acopio de
fuerzas, la diseñadora miró la pantalla. Se dio cuenta de que el hombre la
había conectado con el correo electrónico.
—Todo tuyo —le animó
Peter, para que siguiera.
—Gracias —murmuró Lali,
aliviada y frustrada al mismo tiempo.
Sus dedos, normalmente
hábiles, se equivocaron varias veces al teclear las direcciones. Pero una vez
que puso la contraseña, su mente se centró exclusivamente en los mensajes del
buzón.
Peter se puso en la otra
zona de trabajo. Antes de abrir el portátil, se dedicó a observarla sabiendo
que no se daría cuenta.
—Imprime todo lo que
quieras —le ofreció él.
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Hola !!
Para cambiar el cursor vas a http://www.cursores.org/cursores-de-amor-i.html
y luego lo agregas en los gadjets.
Gracias!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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mmmm me pregunto si a lali le afecta su presencia por que si no quiere que se enteren de gaston cuando peter la arregle va a notar los mensajes de gaston y se preguntara si esta saliendo con el
ResponderEliminarDiste en el clavo
Eliminarlo mismo q abril estaba pensando, q sucede cuando peter sepa de gaston?? pensara cualquier cosa?? Más!
ResponderEliminarLali lo mantuvo a raya y esta arrepentida!Muere por estar en susu brazos!Creo q estamos a punto de q se descubra tema Gaston!Y Euge q pasará con ella?Se pone emocionante!
ResponderEliminarPeter va a ver los msj de Gaston y seguro piensa que es un hombre y no su hijo espero mas
ResponderEliminarMas mas mas mas mas mas
ResponderEliminarmas mas mas
ResponderEliminarUUUUUhhhhh,todas pensamos lo mismo ,Peter se hará muchas especulaciones ,d quien será ese Gastón .¿Comenzará a hacerle preguntas intimas?,segurito k si.Lali está loquita x el ,pero Peter no demuestra nada,¡aún!.
ResponderEliminarqué intrigaa! Verá los mensajes de Gastón?
ResponderEliminarmás nove :)