Peter no entendía nada. ¿No era Lali la mujer que se despertaba todas las mañanas
pensando que todos la habían abandonado? Se apretó el nudo de la toalla que
estaba a punto de caérsele.
–Estaba
de pie en la barra cuando esa chica se acercó a mí. Salimos un par de veces el
año pasado, pero no llegamos a nada. Estaba borracha como una cuba y se me echó
encima. Literalmente. La sujeté para que no se cayera.
–Deberías
haberla dejado caer. Hay gente que no siente respeto por nadie.
Ahora
la actitud de Lali comenzaba a molestarle.
–Dejé
que me besara. No la aparté.
–Lo
entiendo. No querías que ella se sintiera avergonzada. Había gente por todos
lados y...
–Exacto.
Sus amigos, mis amigos, un montón de desconocidos y ese jodido fotógrafo. Pero
tan pronto como me liberé de sus labios, la aparté a un lado. Estuvimos
charlando un rato de nuestras relaciones o la falta de ellas. No volví a pensar
en eso hasta que vi el periódico de ayer. Intenté llamarte, pero...
Ella
lo miró con suspicacia, y luego su expresión se volvió fría.
–No
habrás volado hasta aquí sólo porque pensaste que había huido o algo parecido,
¿verdad?
–¡Besé
a otra mujer!
–¡Pensaste
que había huido! ¡Lo hiciste! Por una estúpida foto. ¡Después de todo lo que he
hecho para probarte que puedes confiar en mí! –Sus ojos lanzaron chispas de
color violeta–. ¡Eres idiota! –Salió del dormitorio dando un portazo.
Peter no se lo podía creer. Si él hubiera visto una foto de Lali besando a otro
hombre, se le habría caído el mundo encima. Se apresuró por el pasillo tras
ella, con la toalla húmeda y resbaladiza que se enfriaba por momentos.
–¿Me
estás diciendo que no pensaste, ni por un instante, que yo podría haberte
abandonado?
–¡No!
–Lali empezó a bajar las escaleras, y luego se volvió de golpe–. ¿Esperas que
me dé un ataque cada vez que otra mujer se te echa encima? Porque, si así
fuera, acabaría con una crisis nerviosa antes de finalizar la luna de miel.
Ahora bien, si esas tías se atreven hacerlo delante de mí...
Peter sintió un atisbo de esperanza.
–¿Te
estás declarando?
Ella
se envaró.
–¿Tienes
algún problema con eso?
El
marcador se iluminó, y le mostró al mundo un pleno.
–Dios
mío, te quiero.
–¿Y
crees que eso me impresiona? –Lali se dio la vuelta y siguió bajando las
escaleras–. Yo confié ciegamente en ti, pero... después de todo lo que he
hecho... de haber cambiado toda mi vida por ti... ¡Ni siquiera confiaste en mí!
La
prudencia le indicó que ése no era el mejor momento para sacar a colación el
pasado de Lali. Además, ella tenía razón. Mucha razón, y él tenía que
confesarle todo eso que había averiguado sobre sí mismo, aunque no en ese
momento. Salió disparado tras ella.
–Es
que... soy un imbécil insensible demasiado guapo para su bien.
–Exacto.
–Ella se detuvo junto al perchero–. Te he dado demasiado poder en esta
relación. Es obvio que ha llegado el momento de que yo tome el control.
–¿Podrías
empezar por desnudarte? –Lali arqueó las cejas con rapidez. Ella no se lo iba a
poner fácil, y Peter cambió rápidamente de tema–. ¿De dónde has sacado esa ropa?
–Gime
me la ha enviado. Sabe que no puedo perder el tiempo en tonterías. –Sus rizos
se balancearon–. ¡Y estoy demasiado disgustada y furiosa para desnudarme!
–Entiendo.
Estás cabreada conmigo. –Una sensación de paz absoluta lo atravesó, tan sólo
rota por la enorme erección que ni siquiera la toalla fría había podido
refrenar–. Hablame de Atlanta, cariño.
Una
sabia maniobra por su parte porque ella se olvidó por el momento de que él se
había comportado como un imbécil inseguro y enamorado.
–Oh, Peter, fue maravilloso. Es el representante de arte más prestigioso del Sur.
Nita no cerraba la boca sobre mis cuadros, y me dio tanto la lata que al final
le envié unas fotos. Me llamó al día siguiente. Quería verlo todo.
–¿Y
no podías llamarme al móvil y contarme algo así de importante?
–Tienes
demasiadas cosas en qué pensar ahora mismo. Con sinceridad, Peter, si ese
desagradable línea ofensiva tuyo no te protege mejor, yo...
–Lali...
–Peter ya había llegado al límite de su paciencia.
–El
caso es que... ¡le encantó todo! –añadió–. Me va a montar una exposición. Y no
te vas a creer lo que quiere cobrar por los cuadros.
Ya
era suficiente.
–Pagaremos
la boda con eso. –Acortó la distancia entre ellos en dos zancadas, la tomó en
brazos, y la besó como había soñado hacer durante esos dos meses. Ella le
devolvió el beso. ¡Caramba si lo hizo!–. Definitivamente nos vamos a casar, Lali. En cuanto se acabe la temporada.
–De
acuerdo.
–¿Así
como así?
Lali sonrió y le acarició la mandíbula.
–Tú
eres mi hombre, Peter Lanzani. Cuanto más pintaba, más evidente se hacía para
mí. ¿Y sabes qué más se me hizo evidente? –Le pasó el dedo por el labio
inferior–. Yo soy tu mujer. Puedes confiar en mí, y soy tan fuerte como
parezco. –Él la apretó contra sí. Ella descansó la mejilla contra su pecho–. Me
dijiste que tenía que echar raíces, y tenías razón. Era fácil ser feliz cuando
estábamos juntos. Y tenía que probarme a mí misma. Saber que tengo una familia
me ayudó bastante. Eso, y que dejé de tener miedo.
–Me
alegro. Gime es...
–Oh,
no Gime –ella levantó la boca hacia él–. Gime es una de mis más queridas
amigas, pero, no te equivoques, tú siempre estarás antes que ella. –Lali puso
cara de disculpa–. Lo cierto es que Nita me quiere para bien o para mal. Y,
créeme, seguirá formando parte de nuestras vidas hasta que alguien le clave una
estaca en el corazón. –Sonrió cuando le preguntó–: ¿Te parece bien que le
pidamos a Gime que nos organice la boda? Yo soy un desastre para esas cosas, y
francamente, prefiero aprovechar el tiempo pintando.
–¿No
quieres planear tu propia boda?
–Pues
no demasiado. Las bodas no me interesan. –Lo miró con la mirada más tierna y
soñadora que él jamás le había visto–. Por otro lado, casarme con el hombre que
amo me interesa muchísimo.
El
la besó con ferocidad hasta dejarla sin aliento y Lali lo apartó con fuerza.
–No
resisto más. Espera aquí un momento.
Lali subió, y a pesar de que Peter estaba próximo a sufrir una hipotermia, se sentía
más que dispuesto a esperarla. Dio unas vueltas para calentarse y vio que
habían aparecido más criaturas mágicas en las paredes del comedor, incluyendo
un dragón con pinta de bueno. También se percató de que en la puerta de la
caravana había pintado una ventana abierta con dos diminutas siluetas.
Oyó
un ruido de pasos a sus espaldas y se volvió. A parte de las botas militares
negras, Lali sólo llevaba puesto un sujetador rosa de encaje y unas bragas
diminutas a juego. Su Lali con ropa interior rosa. Apenas se lo podía creer.
Había encontrado valor para ponerse ropa femenina y pintar cuadros mágicos.
–¡Tonto
el último! –Con una sonrisa de desafío, ella tomó ventaja con rapidez mientras
atravesaba la cocina y salía por la puerta lateral; sus pequeñas nalgas
asomaban por debajo de las bragas como si fuera un melocotón partido en dos. El
perdió unos segundos recreándose en la vista, pero incluso así logró alcanzarla
a mitad de camino. Comenzaba a caer aguanieve otra vez, y había perdido la
toalla, lo que lo convertía en un machote desnudo y descalzo, y muerto de frío.
Ella corrió por delante de él y llegó primero a la caravana. Se rió, tan
traviesa como cualquiera de los duendecillos que pintaba. Los copos de nieve
centelleaban en su pelo, y las sombras de los pezones se revelaban a través de
la seda mojada de su sujetador. La siguió al interior.
En
la caravana hacía mucho frío. Ella se quitó las botas militares. El le quitó
las bragas húmedas. Mientras se abrazaban, cayeron en la litera fría. Él cogió
la manta para cubrir sus cuerpos mojados y temblorosos, y la subió hasta quedar
ocultos bajo ella. En esa oscura caverna, se calentaron el uno al otro con
caricias, con besos apasionados, con el calor de sus cuerpos, y con promesas de
amor.
La
cellisca golpeaba en el tejado de la caravana, en las pequeñas ventanas y en la
puerta azul. Pero ellos yacieron juntos perfectamente protegidos.
______________________________________________ Son hermosos!
Quieren el epilogo ? :D
PS : Digan me si quieren que los avise en twitter !
@Joslielove

aww :D
ResponderEliminarawww quee hermosoo mee encanto jajaja me encanto lo de un machote desnudo & descalso jajajaja es geniaal el cap porfis vuelven a estar juntoss :DD!! si siel epilogo porfis... es B U E N I S I M A la novee (:
ResponderEliminar@maaff_lazaro
Si quiero a las dos cosas ajjaj
ResponderEliminarSON TAN TIERNOOOOOOOOOS
Que buena nove y clarooooooo que se quiere el epilogo.
ResponderEliminarMe gustaria que me siguieras me mencionando
@LaliDiosax
me encantoooo xfaa sube el epilogooo! ahh y obvio avisame x twitter! soy @monibicolor
ResponderEliminarmasssssssssssssssssssssssssssssssssmasssssssssssssssssssssssssssssss
ResponderEliminarhay que amor y obvio quiero que me sigas avisando amo la nove las elejis muy bien♥
ResponderEliminarME ENCANTO ME ENCANTO Y OVIO QUIERO EPILOGO AVISAME SOY
ResponderEliminar@DaniiVasqueez
Peter pagó un pequño precio x su desconfianza,¡¡¡pasar frío!!!,jajaja,pero se vió recompensado con el calor humano .
ResponderEliminarObvio ,epílogo.
ResponderEliminarSisisi, sube el epilogo :D
ResponderEliminarBesitoos
Arii
@AriadnaAyelen
Ayuyy hermoso CAP final me encanto re lindos HAHAHAHAe encanto obvio q quiero epilogo dale
ResponderEliminarAl fin!Y obvio q sí el epilogo!
ResponderEliminarQue lindo es despertarse con este GRAN FINAL!!!!
ResponderEliminarAhora leo el epilogo!!!