Adaptacion Laliter: La Mascara Del Amor. Twitter : @Joslielove . Gracias por leer y por comentar.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Luna de Miel en el Desierto Cap 29

                                          Luna de Miel en el Desierto


Cuando llegaron al apartamento, Jasper, el criado, se dirigió a Lali.

—Tengo un mensaje telefónico para usted señora, es urgente —dijo él—. Se trata de un hombre que espera su contestación lo antes posible. He dejado su nombre y su número de teléfono en el salón.

Lali le dio las gracias y corrió hacia el teléfono del salón. Se encontraba junto al sofá donde Peter la había entrevistado por primera vez. En el papel estaba anotado:

Pablo Martinez, y un número de las afueras de Londres.

—Es del padre de Gas —le dijo Lali a Peter, empezando a marcar.

Le contestó un hombre con acento extranjero. Le dio su nombre y le contó el motivo de su llamada.

—Por favor, espere —respondió el extranjero—. Voy a preguntar.

Como tardaban en contestar, muerta de impaciencia, Lali tapó el auricular y exclamó:

—Debe estar en alguna parte, si no, no habría llamado.

Antes de que contestara Peter, una voz que no había oído desde hacía catorce años se dirigió a ella.

—Hola, Mar. No te preocupes. Está aquí.

—Gracias a Dios —repuso Lali.

Por primera vez en su vida estuvo a punto de desmayarse. Con el alivio posterior a la tensión, sus ojos se llenaron de lágrimas. Sus labios se pusieron a temblar. Se derrumbó en el sofá y dio rienda suelta a su llanto.

—Está a salvo… está bien —le comunicó a Peter.

Y luego dirigiéndose a Pablo siguió hablando:

—¿Cómo le has encontrado? ¿Desde hace cuándo está contigo?

—Sólo desde hace un par de horas —respondió Pablo—. Podríamos haberte localizado antes si tuvieses un móvil, pero Gas dice que no te gusta utilizarlos.

En alguna revista, Lali había leído que cuando los padres pierden a sus hijos, suelen reaccionar enfadándose con ellos. Eso era precisamente lo que le estaba ocurriendo a ella. Si lo hubiese tenido delante de ella, no habría dudado en darle un buen empellón.

—¿Está contigo? —preguntó la madre—. Quiero hablar con él.

Se oyó la voy de Pablo dirigiéndose a él:

—Tu madre quiere hablar contigo.

Una voz nerviosa dijo:

—Siento que te hayas preocupado.

—Pues ya verás la que te espera —repuso Lali—. ¿Cómo has podido hacerme esto? ¿Cómo has podido ser tan irresponsable? Pensé que eras más sensato y que podía confiar en ti. ¿Tienes la más mínima idea de lo que nos has hecho pasar, pequeño egoísta?

De pronto sus palabras se transformaron en llanto.

Todavía estaba al teléfono, por eso Gas se apresuró a consolarla.

—Por favor, no llores, mamá… Lo siento, mamá.

Y él también empezó a llorar. Podían oírse sus suspiros y sus gemidos.

Entonces su rabia se evaporó y el aparato fue remplazado por un pañuelo blanco.

—Gas, soy Peter—dijo Lanzani—. Dile a tu padre que se ponga.

Emocionada, Lali oyó la conversación sin prestar atención. Estaba en pleno llanto, cuando su marido después de colgar la tomó en sus brazos e intentó consolarla. Le daba palmadas y la animaba como si fuera su hija.

Cuando la llantina cesó, Lali trató de articular palabra.

—No suelo llorar de este modo —repuso ella—. Es más, hace años que no lloro.

—Pero hay circunstancias que así lo requieren —adujo Peter, apartándole el cabello de la frente.

La caricia fue enormemente tierna. A Lali le hizo darse cuenta de algo que había visto pero en lo que no había reparado hasta entonces. Es decir, la mirada de Peter cuando le comunicó que Gas estaba a salvo. No se trataba sólo de una mirada de alivio sino de algo más profundo. Era algo que le recordaba a una mirada que le dedicó su padre a su madre cuando ella era pequeña.

«Peter, ¿tú me quieres?» Lali estuvo a punto de formular la pregunta pero se asustó y no lo hizo.

—Y ahora, ¿qué hacemos? ¿Mandamos a alguien para que lo recoja? —sugirió ella.

—Su padre nos lo mandará esta noche —repuso Peter—. Quiere pasar al menos un día con su hijo. Creo que es una buena idea. Así podrás recuperarte del disgusto. Y ellos tendrán tiempo para hablar. Necesitan hablar de tantas cosas. Aunque se haya portado mal contigo, no deja de ser el padre del niño.

—Pero sólo el padre biológico —adujo Lali—. No se puede decir que sea un vínculo muy fuerte al no haberle prestado atención en su vida. Aun así tengo miedo de que Gas se quede ensimismado con su imagen de ídolo de rock. Todavía no puede distinguir entre lo que es la imagen y la realidad. Si Pablo no hubiese sido una estrella, ¿habría intentado localizarle con tanto entusiasmo?

—Yo creo que sí —contestó Peter—. ¿Por qué investiga la gente quiénes eran sus antepasados? ¿Por qué hay tantas personas adoptadas que intentan buscar a sus verdaderos padres? Se trata de la búsqueda de la identidad.

Él se levantó del sofá.

—Y ahora lo que necesitas es una taza de té —prosiguió Peter.

—¿Y qué tal si me lavo un poco la cara? —sugirió Lali.

—Me parece estupendo.

Cuando ella volvió del cuarto de baño, Peter y ella se dispusieron a degustar la infusión.

—He llamado al colegio y les he comunicado que Gas está bien —continuó diciendo Peter, mientras ella atravesaba el cuarto.

—Es verdad, se me había olvidado por completo —exclamó Lali—. ¿Con quién hablaste?

—Con la secretaria del director —respondió Peter—. No entré en detalles. Sólo les dije que Gas se encontraba bien y que volvería dentro de unos días.

—Gracias, Peter —le agradeció Lali—. Has estado firme como una roca. Si no hubiera estado contigo, yo sola me habría desmoronado.

—No eres de esa clase de mujer, Lali —comentó Peter—. Habrías hecho frente a la situación perfectamente. Lo debes haber pasado fatal, ¿verdad? Sin embargo, yo en tu lugar habría sido mucho más severo con Gas.

Lali observó su rostro encolerizado.

—Las madres sois demasiado blandas —prosiguió Peter—. Pero yo voy a ser más severo que tú. Te lo ha hecho pasar muy mal y quiero que sea consciente de ello.

—Estoy convencida de que ya se ha dado cuenta —dijo Lali—. Estaba llorando cuando se despidió de mí. No seas demasiado duro con él, Peter. Tú mismo has dicho que era natural que quisiera ver a Pablo.

—Sí, pero asustar a su madre ha sido una canallada —replicó él—. Debería haberlo dicho directamente… aunque, quién fue a hablar.

—¿Qué quieres decir? —preguntó Lali.

Peter se sentó y entrelazó los dedos en una rodilla.

—No he sido claro contigo, Lali —adujo él, mirando sus dedos en vez de mirarla a ella—. Te he estado ocultando algo. Puede que no sea el momento más adecuado para decírtelo, pero no puedo seguir viviendo así.

Lali se quedó helada. ¿Acaso le iba a decir que se arrepentía de haberse casado tan rápidamente? No… No, era posible. No se le ocurriría comunicárselo en un momento como aquél.

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Oh !! 
Quedan 3 caps para el final !!
15 comentarios y subo otro cap!!

22 comentarios:

  1. Que le dira? Que esta enamorado de ella o que no se hancuidado?

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  2. No me puedes dejar asi sube el otro

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  3. Siii, sube uno mas! Lo espero :D
    Besitoos


    Arii
    @AriadnaAyelen

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  4. queeeeeeeeeeeeeeeeee ya el final jajaja bueno mas noveeeeeeeeeeeeee

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  5. mas noveeeeeeee q ya de una se digan q se aman

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  6. haaaaaaaaaaa !!!! qe le va a decir ¿? ME MUYERO OTRO :$

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  7. ooooooo que es lo que peter le quiere decir??? que el oculta??? y que lindo que ya encontraron a gas y si pobre de lali que sufrio tanto

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  8. que le va a decir espero no sea nada malo! espero mas

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  9. Algo me dice que Peter le dirá que quiere llamar a Gaston hijo, porque lo quiere, la charla hablan de la paternidad y espero que así sea.
    @Masi_ruth

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  10. Opino como Ruth q la charla va hacia su relacion con Gaston y su rol como PADRE!Veremos!

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  11. Yo pienso k es algo d Peter ,d su vida pasada.

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