Adaptacion Laliter: La Mascara Del Amor. Twitter : @Joslielove . Gracias por leer y por comentar.

sábado, 15 de septiembre de 2012

La Isla Del Olvido Cap 1

                                   La Isla Del Olvido


—Espera, espera, espera. A ver silo he entendido... ¿estudia peces? —repitió Nicolas Riera, soltando una risa incrédula.

Nicolas era nativo hawaiano y pertenecía a los SEAL, el cuerpo de élite de la Armada de los Estados Unidos que operaba en misiones de alto riesgo en tierra, mar, y aire.

Su amigó y también SEAL Peter Lanzani, sentado frente a él, le lanzó una mirada furibunda. Sabía que se burlaría cuando se lo con tase, y aunque tenía que admitir que si se cambiasen las tornas sería él quien se burlase, aquello no lo hacía menos irritante.

Estaban en un pequeño bar poco iluminado y apestado de humo, con la música de fondo de una gramola que tenía desde discos de viejos éxitos hasta temas de hip-hop, y camareras con tops minúsculos y minifaldas de cuero que iban de un lado a otro con bandejas cargadas de copas.

—Tío, es que es buenísimo... —continuó Nico, riéndose entre dientes y sacudiendo la cabeza.

Si las miradas matasen, Peter lo habría fulminado allí mismo.

—Me alegra que a alguien le parezca divertido —masculló.

—Bueno, no puedes negar que tiene su gracia —replicó Nico. Sus ojos castaños brillaban maliciosos, y en su moreno rostro se dibujó una amplia sonrisa—: nosotros nos vamos un mes de permiso, mientras que a ti te han impuesto una sanción por la que tendrás que hacer de niñera de una científica hija de un millonario —murmuró burlón, levantando su jarra de cerveza—: brindo por todas las mujeres a las que me llevaré de calle ahora que vas a estar un tiempo «fuera de juego».

Desde luego que iba a estar fuera de juego, pensó Peter apesadumbrado. Treinta largos días cuidando de una niña de papá...

—Dios, se me hará eterno —farfulló refregándose las manos por la cara—. ¿Cómo han podido hacerme esto?

—Bueno, después de lo que hiciste era de esperar —dijo Nico frunciendo los labios—. 

Vamos, Peter, sabías que te patearían el culo en cuanto volviéramos a la base.

Su amigo bajó la vista a su vaso de whisky, como considerando sus palabras, y luego volvió a alzar el rostro hacia él.

—¿Tú también crees que debería haber actuado de un modo distinto?

—Diablos, no —contestó Nico contrayendo el rostro e irguiéndose en su asiento—. Si no hubieras vuelto a buscar a «Cazador»... —dijo inclinándose sobre la mesa, con los antebrazos apoyados en ella—. Habría sido algo inaceptable. Teníamos que volver a por él, fueran cuales fuesen las órdenes —concluyó con vehemencia, moviendo la cabeza.

    Peter asintió. Ni un instante había dudado que hubiera hecho lo correcto, porque se había limitado a seguir los dictados de su conciencia, pero le reconfortó que su amigo lo apoyara. Desde que ingresó en el cuerpo, siempre se había regido por las reglas de los SEAL, y una de ellas era que jamás dejaban a un hombre atrás. Si un equipo de seis hombres entraba al asalto en un lugar, tenían que salir los seis, porque, vivos o muertos, los SEAL siempre regresaban a casa.

    Los recuerdos regresaron a su mente en una especie de remolino. La misión que su equipo había llevado a cabo dos semanas atrás había estado abocada al fracaso desde el principio. Los habían enviado a aquel lugar para infiltrarse en él sin ser vistos, rescatar a un rehén y después salir pitando, pero la información que les habían dado estaba equivocada. El rehén no estaba donde se suponía que debía estar, y cuando al fin lo encontraron ya les quedaba poco tiempo. A sólo unos veinte minutos de la hora acordada en que los recogerían, habían desbaratado sus defensas, y «Cazador» Cabot recibió un disparo. Peter y el resto del equipo habían conseguido llegar con el rehén a la Zodiac que había ido a recogerlos, y fue justo entonces cuando se dieron cuenta de que faltaba Cazador.

Peter, que estaba al mando del equipo, informó a sus superiores por radio, y éstos, para su estupefacción, le habían dado órdenes de que lo dejaran allí y se marcharan. El sólo recordar el desprecio hacia la vida de uno de sus compañeros volvió a hacer que le hirviera la sangre en ese momento. La vida de aquel rehén, un diplomático, era importante para ellos, pero no la de un SEAL. Apretó la mano en torno al vaso de whisky. Si volviera a pasar por aquello habría hecho lo mismo. Había ignorado las órdenes, dejado a su equipo con el rehén para que lo protegieran, y había vuelto para sacar a Cazador de allí.

En esos momentos Cazador estaba en el hospital militar, recuperándose de sus heridas, pero él había recibido una sanción disciplinaria, y lo habían destinado un mes como guardaespaldas de una chalada que estudiaba las costumbres de los pescados. La vida era tremendamente injusta.

—¿Y qué clase de peces estudia exactamente? —inquirió Nico con la boca llena de cacahuetes.

—¿Eh? —contestó Peter, frunciendo el ceño. ¿Qué diablos importaría eso?

—Quiero decir que a lo mejor los peces que estudia son alguna especie interesante, como tiburones, por ejemplo —dijo su amigo—. En Hawai tenemos unos tiburones enormes, tío Una vez vi uno tan grande que...

—Por favor, Nico... —le rogó Peter levantando una mano y contrayendo el rostro—. Ahora mismo no estoy para historias de Hawai.

Nicolas podía pasarse horas hablando sin cesar de la belleza de Hawai, sus playas paradisíacas, sus grandes olas, sus hermosas mujeres, y de las docenas de mujeres a las que había vuelto locas de amor, pero ese día Peter sencillamente no estaba de humor.

Nicolas sonrió.

—Vale, vale, tranquilo. Bueno, ¿y cuándo tienes que ir a ver a la científica ésa?

—Mañana a las ocho.

—¡Diantres, hermano, entonces alegra esa cara! Mientras dure la noche todavía eres libre.

Peter sonrió también, sintiéndose un poco mejor. Era cierto que aún faltaban horas para las ocho de la mañana.

—Supongo que tienes razón, Hula —dijo usando el apodo de Nico.

—Amigo, siempre tengo razón —respondió su amigo riéndose. Le hizo una señal a una camarera para que les sirviera otra ronda, y se volvió hacia Peter—. ¿Sabes qué deberíamos hacer? Buscar a un par de chicas guapas y hacer que esta noche valga por todo el mes de permiso que te han quitado —propuso levantando su jarra de cerveza—. Vamos a divertirnos, hermano.

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Quieren que les avise en Twitter?

Gracias

8 comentarios:

  1. Me gusta mucho, mas noveeee!!!!
    Un besito, @clau_carpediem

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  2. Me gusto el comienzo!

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  3. me encanto el comienzo y el argumento muy lindos y el raton aaaa que lindo lo amo masssssssss

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  4. Me encanta,estoy deseando más caps, y el tan esperado encuentro d las 8 d la mañana.Veremos en k condiciones aparece Peter ,después d esa laaaaaaaaaarga noche d juerga.

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  5. Me gusta, esta interesante :))
    Como siempre si puedes avisame en twitter, gracias y espero maas :D
    Besitoo


    Arii
    @AriadnaAyelen

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  6. me gusta , quiero el encuentro!!!!
    @vale_cadenas

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  7. como haces lo del cursor? a mi no me salio!

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