—Espera, espera, espera. A ver silo he entendido... ¿estudia peces?
—repitió Nicolas Riera, soltando una risa incrédula.
Nicolas era nativo hawaiano y pertenecía a los SEAL, el cuerpo de élite
de la Armada de los Estados Unidos que operaba en misiones de alto riesgo en
tierra, mar, y aire.
Su amigó y también SEAL Peter Lanzani, sentado frente a él, le lanzó
una mirada furibunda. Sabía que se burlaría cuando se lo con tase, y aunque
tenía que admitir que si se cambiasen las tornas sería él quien se burlase,
aquello no lo hacía menos irritante.
Estaban en un pequeño bar poco iluminado y apestado de humo, con la
música de fondo de una gramola que tenía desde discos de viejos éxitos hasta
temas de hip-hop, y camareras con tops minúsculos y minifaldas de cuero que
iban de un lado a otro con bandejas cargadas de copas.
—Tío, es que es buenísimo... —continuó Nico, riéndose entre dientes y
sacudiendo la cabeza.
Si las miradas matasen, Peter lo habría fulminado allí mismo.
—Me alegra que a alguien le parezca divertido —masculló.
—Bueno, no puedes negar que tiene su gracia —replicó Nico. Sus ojos
castaños brillaban maliciosos, y en su moreno rostro se dibujó una amplia
sonrisa—: nosotros nos vamos un mes de permiso, mientras que a ti te han
impuesto una sanción por la que tendrás que hacer de niñera de una científica
hija de un millonario —murmuró burlón, levantando su jarra de cerveza—: brindo
por todas las mujeres a las que me llevaré de calle ahora que vas a estar un
tiempo «fuera de juego».
Desde luego que iba a estar fuera de juego, pensó Peter apesadumbrado.
Treinta largos días cuidando de una niña de papá...
—Dios, se me hará eterno —farfulló refregándose las manos por la cara—.
¿Cómo han podido hacerme esto?
—Bueno, después de lo que hiciste era de esperar —dijo Nico frunciendo
los labios—.
Vamos, Peter, sabías que te patearían el culo en cuanto
volviéramos a la base.
Su amigo bajó la vista a su vaso de whisky, como considerando sus
palabras, y luego volvió a alzar el rostro hacia él.
—¿Tú también crees que debería haber actuado de un modo distinto?
—Diablos, no —contestó Nico contrayendo el rostro e irguiéndose en su
asiento—. Si no hubieras vuelto a buscar a «Cazador»... —dijo inclinándose
sobre la mesa, con los antebrazos apoyados en ella—. Habría sido algo
inaceptable. Teníamos que volver a por él, fueran cuales fuesen las órdenes
—concluyó con vehemencia, moviendo la cabeza.
Peter asintió. Ni un instante
había dudado que hubiera hecho lo correcto, porque se había limitado a seguir
los dictados de su conciencia, pero le reconfortó que su amigo lo apoyara.
Desde que ingresó en el cuerpo, siempre se había regido por las reglas de los
SEAL, y una de ellas era que jamás dejaban a un hombre atrás. Si un equipo de
seis hombres entraba al asalto en un lugar, tenían que salir los seis, porque,
vivos o muertos, los SEAL siempre regresaban a casa.
Los recuerdos regresaron a su
mente en una especie de remolino. La misión que su equipo había llevado a cabo
dos semanas atrás había estado abocada al fracaso desde el principio. Los
habían enviado a aquel lugar para infiltrarse en él sin ser vistos, rescatar a
un rehén y después salir pitando, pero la información que les habían dado
estaba equivocada. El rehén no estaba donde se suponía que debía estar, y
cuando al fin lo encontraron ya les quedaba poco tiempo. A sólo unos veinte
minutos de la hora acordada en que los recogerían, habían desbaratado sus
defensas, y «Cazador» Cabot recibió un disparo. Peter y el resto del equipo
habían conseguido llegar con el rehén a la Zodiac que había ido a recogerlos, y
fue justo entonces cuando se dieron cuenta de que faltaba Cazador.
Peter, que estaba al mando del equipo, informó a sus superiores por
radio, y éstos, para su estupefacción, le habían dado órdenes de que lo dejaran
allí y se marcharan. El sólo recordar el desprecio hacia la vida de uno de sus
compañeros volvió a hacer que le hirviera la sangre en ese momento. La vida de
aquel rehén, un diplomático, era importante para ellos, pero no la de un SEAL.
Apretó la mano en torno al vaso de whisky. Si volviera a pasar por aquello
habría hecho lo mismo. Había ignorado las órdenes, dejado a su equipo con el
rehén para que lo protegieran, y había vuelto para sacar a Cazador de allí.
En esos momentos Cazador estaba en el hospital militar, recuperándose
de sus heridas, pero él había recibido una sanción disciplinaria, y lo habían
destinado un mes como guardaespaldas de una chalada que estudiaba las
costumbres de los pescados. La vida era tremendamente injusta.
—¿Y qué clase de peces estudia exactamente? —inquirió Nico con la boca
llena de cacahuetes.
—¿Eh? —contestó Peter, frunciendo el ceño. ¿Qué diablos importaría eso?
—Quiero decir que a lo mejor los peces que estudia son alguna especie
interesante, como tiburones, por ejemplo —dijo su amigo—. En Hawai tenemos unos
tiburones enormes, tío Una vez vi uno tan grande que...
—Por favor, Nico... —le rogó Peter levantando una mano y contrayendo el
rostro—. Ahora mismo no estoy para historias de Hawai.
Nicolas podía pasarse horas hablando sin cesar de la belleza de Hawai,
sus playas paradisíacas, sus grandes olas, sus hermosas mujeres, y de las
docenas de mujeres a las que había vuelto locas de amor, pero ese día Peter sencillamente
no estaba de humor.
Nicolas sonrió.
—Vale, vale, tranquilo. Bueno, ¿y cuándo tienes que ir a ver a la
científica ésa?
—Mañana a las ocho.
—¡Diantres, hermano, entonces alegra esa cara! Mientras dure la noche
todavía eres libre.
Peter sonrió también, sintiéndose un poco mejor. Era cierto que aún
faltaban horas para las ocho de la mañana.
—Supongo que tienes razón, Hula —dijo usando el apodo de Nico.
—Amigo, siempre tengo razón —respondió
su amigo riéndose. Le hizo una señal a una camarera para que les sirviera otra
ronda, y se volvió hacia Peter—. ¿Sabes qué deberíamos hacer? Buscar a un par
de chicas guapas y hacer que esta noche valga por todo el mes de permiso que te
han quitado —propuso levantando su jarra de cerveza—. Vamos a divertirnos,
hermano.
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Quieren que les avise en Twitter?
Gracias

Me gusta mucho, mas noveeee!!!!
ResponderEliminarUn besito, @clau_carpediem
Me gusto el comienzo!
ResponderEliminarme encanto el comienzo y el argumento muy lindos y el raton aaaa que lindo lo amo masssssssss
ResponderEliminarMe encanta,estoy deseando más caps, y el tan esperado encuentro d las 8 d la mañana.Veremos en k condiciones aparece Peter ,después d esa laaaaaaaaaarga noche d juerga.
ResponderEliminarMe gusta, esta interesante :))
ResponderEliminarComo siempre si puedes avisame en twitter, gracias y espero maas :D
Besitoo
Arii
@AriadnaAyelen
me gusta , quiero el encuentro!!!!
ResponderEliminar@vale_cadenas
a mi si seguime avisando:)
ResponderEliminarcomo haces lo del cursor? a mi no me salio!
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