Peter sabía que debería moverse, pero era como si su cuerpo hubiese
olvidado cómo hacerlo. Cada uno de sus músculos estaba completamente laxo,
relajado. Pero, al mismo tiempo, sentía como si le hubiesen recargado las
baterías.
El corazón le latía todavía de un modo salvaje, frenético, y su mente
estaba ocupada intentando hallar una explicación para lo que había ocurrido.
Sin embargo, no siempre era fácil encontrar una explicación para todo.
No había sido sólo sexo, lo que Lali y él habían compartido había ido
mucho más allá. Si únicamente hubiese sido lujuria lo que lo había empujado a
yacer con ella, una vez satisfecho su deseo, se habría levantado de la cama, se
habría vestido, y habría salido de su vida, como tantas veces antes había hecho
con otras mujeres.
Pero en aquella ocasión era distinto. Aquella era la primera vez que no
deseaba marcharse. El sólo pensamiento debería haberle hecho bajarse de la cama
de un salto, y poner distancia tanto física como emocional entre ambos, pero en
vez de eso se quedó mirando el techo aturdido, como si estuviera en estado de
shock.
A su lado Lali bostezó y se estiró perezosa, dejando escapar un suspiro
mientras deslizaba un pie a lo largo de su pantorrilla. El deseo se reavivó en
él al instante, corriendo por sus venas como la pólvora.
—Dios, ha sido... maravilloso —murmuró Lali, apartándose el cabello del
rostro.
—Sí —asintió él, felicitándose por ser al menos capaz de articular
palabra—, esa descripción se acerca bastante.
Lali se volvió hacia él, apretándose contra su cuerpo desnudo y
apoyando la cabeza en la curva de su hombro. Peter inhaló el aroma de su
cabello, y se preguntó si alguna vez volvería a oler una sola flor sin pensar
en ella, o en aquel momento.
Lali pasó la mano por su ancho tórax, despertando nuevas ansias en
Peter. Hacía sólo unos minutos se sentido saciado, pero en ese instante el
deseo volvió a resurgir en él, exigiendo ser satisfecho. Nunca le había
ocurrido algo parecido, sentir esa necesidad arrolladora de una mujer en
particular.
No estaba seguro de que le gustase esa sensación de falta de control
sobre sí mismo. Cerró los ojos, y puso su mano sobre la de Lali, deteniéndola,
esperando que con eso bastara para frenar el deseo que estaba volviendo a
palpitar por todo su cuerpo.
—Debo decir —murmuró Lali—, que nunca había disfrutado tanto del final
de una fiesta.
—Me alegro, porque ésa era mi intención, que disfrutaras —murmuró Peter
con una sonrisa pícara.
El tono en el que había pronunciado aquellas palabras había sido un
tono bromista, como si quisiera convencerlos a ambos de que lo que acababa de
ocurrir no había sido tan increíble como a él desde luego le había parecido.
Pasaron unos minutos en silencio, y la mente de Peter se llenó de
imágenes de las semanas que llevaba en Savannah, y todas tenían como
protagonista a la joven que yacía a su lado: Lali riendo, Lali caminando junto
a la orilla del río, Lali con el cabello despeinado por el viento, Lali aquella
noche en la fiesta, en ese ambiente de lujo y glamour... Esa última imagen hizo
que contrajera el rostro, como si le hubiesen clavado una aguja.
El había crecido en el seno de una familia de clase media. Era hijo
único, y su padre, como él, había sido militar. Formaban una familia pequeña,
pero unida, y Peter iba a verlos siempre que tenía permiso. El resto del tiempo
tenía otra familia: los compañeros de su equipo. Aquello siempre había sido
suficiente para él... hasta hacía poco.
Era comprensible que le atrajese la idea de tener a alguien especial a
su lado con quien compartir las penas y las alegrías, pero la vida que llevaba
era la clase de vida que quería, y nunca se mezclaría bien con Una pareja. Peter,
frunció el ceño con la vista de nuevo fija en el techo. Ya lo había intentado
Una vez, pero el hecho de que no tenía dinero, ni ambicionaba tenerlo, había
dado al traste con aquella relación.
Y si había sido así con aquella chica, silo que tenía que ofrecer no
había sido bastante para ella, ¿cómo podría serlo para Mariana Esposito? A la gente con tanto dinero corno Lali
sencillamente no les interesaba nadie fuera de su propio mundo.
No era que le importase, ni que fuese a cometer algún tipo de locura,
como proponerle matrimonio, ni mucho menos que estuviera enamorado... Oh, Dios.
¿Enamorado? Se pasó una mano por la cara, en un intento por apartar de su mente
esos pensamientos, pero no funcionó. Nada lograría apartarlos. Se había hundido
hasta el cuello en aquellas arenas movedizas y lo sabía.
— ¿En qué piensas?
-¿Mm?
La voz de Lali lo había sobresaltado, pero había logrado apartar
aquellos pensamientos, y tuvo que admitir que se sentía agradecido por ello.
Buscó rápidamente algo que decir.
—Estaba... eh... recordando la pequeña charla que dio tu padre en la
fiesta.
Lali se echó a reír, haciéndole cosquillas en el pecho con su aliento.
—¿Cual de todas?
—La del fantasma.
—Oh, sí. Pobre señorita Carlisle... —murmuró Lali. Al decirlo, movió
ligeramente la cabeza, rozando su cabellera negra contra la garganta de Peter,
a quien su tacto le recordó el de la seda—. Imagínate te contratan para que
seas la institutriz de los niños de la mansión, y te atropellan antes de que
llegues a la puerta.
—Uno pensaría que ya habría desistido de llegar a la casa tras cien
años intentándolo —comentó Peter—. Supongo que hay cosas que sencillamente no
pueden llegar a ser —añadió pensativo.
—¿De verdad crees eso? —inquirió Lali, echando la cabeza hacia atrás
para mirarlo.
Los ojos de Peter se encontraron con los suyos, y esa vez trató de no
perderse en ellos, de no pensar en lo hipnótico que resultaba que darse
mirándolos y sentir cómo parecían atraerlo más y más adentro de su alma. Sabía
que vería aquellos ojos en sueños durante el resto de su vida. De algún modo lo
había marcado, y ni si quiera cuando saliese de aquella casa se liberaría
realmente de su embrujo.
Peter la apretó contra sí, y con la mano libre le apartó el cabello del
rostro y le acarició la mejilla.
—No lo sé—dijo finalmente en respuesta a su pregunta—, pero creo que a
veces, cuando intuyes que algo no está predestinado para ti, es mejor dejarlo
ir.
—Pues yo no creo en eso, no creo en el destino.
—Bueno, yo antes tampoco creía en ello —admitió Peter, y se preguntó si
ella estaría dándose cuenta de que ya estaba alejándose de ella.
No podía confesarle lo que sentía por ella Porque no tendría ningún
sentido, Aquella relación sencillamente no tenía futuro.
—¿Y ahora sí lo crees? —preguntó Lali, incorporándose sobre un codo y
mirándolo.
—Ahora... —murmuró Peter, mirándola también—, ahora ya no sé qué creer.
—Pero, ¿sabes lo que quieres?
Los labios de Peter se curvaron en una breve sonrisa aun cuando sentía
como si una mano invisible estuviera estrujándole el corazón, provocándole una
punzada de dolor en el pecho.
—En este momento... lo que quiero eres tú.
Lali inclinó su cabeza hacia la de él, haciendo que sus cabellos
cayeran a ambos lados como una oscura cortina.
—Por ahora —susurró—, basta con eso.
Peter cerró su mente a los pensamientos sobre el mañana, a las
advertencias que la fastidiosa vocecilla de su mente intentaba hacerle. Lo
único que importaba en ese momento era que estaban juntos, piel contra piel.
Haría que contara, se dijo atrayendo a Lali hacia sí y besándola.
El mejor que nadie sabía por su profesión lo importante que era
disfrutar mientras se pudiera de lo que uno tenía, porque quizá ese momento no
volviera a presentarse.
Los días fueron pasando, uno tras otro, y las horas entre la salida del
sol hasta la puesta se llenaron de risas, confidencias, sexo, y una libertad
que Lali jamás había conocido.
En Peter había encontrado a un hombre que comprendía y compartía su amor por el mar. Pasaban horas y horas en la playa, iban juntos a bucear...
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Hola!! Hoy es el cumple de Lali !!!!!!!!!!!!
Hoy hace 2 años que Peter tiene Twitter !!!!
Laliter
10/10/1991 - 10/10/2012
MI IDOLA
Gracias















Muy buen cap!
ResponderEliminarMe encanto más!! Esperemos que la felicidad dure un poco más!!
ResponderEliminarmasss :)
ResponderEliminarB U E N I S I M O! Para mi que los dos ya estan ree enamorados me encantaa la novee :DD! haay hoy es una dia genis por el cumple de lali & los dos años del twitter de peter *-*
ResponderEliminar@mf_lazaro
me encanto mas nove
ResponderEliminarMuuy buen cap, Peter ya se tendría que haber dado cuenta que Lali no es de esas chicas que porque tienen plata se la creen!
ResponderEliminarEspeero mas :)
beso
Arii
@AriadnaAyelen
m e e n c a n t a a a a a a
ResponderEliminarpero no me avisaste mas en twitter :( @foreverlaliterr
Besos
:
PD: me encanto as los fotos que subiste de lali
aunque lo quiera ocultar ,Peter no puede dejar d sentir algo más x Lali.
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