La Isla Del Olvido
Peter mantuvo el pie sobre el acelerador casi todo el trayecto,
tomándose cada semáforo en rojo como un insulto personal.
Con la mandíbula apretada y la vista fija en la carretera frente a él,
se contuvo para no parar el coche en cualquier sitio y hacerle el amor a Kim
allí mismo. Además, apenas podía mantener las manos en el volante, cuando donde
quería tenerlas era sobre ella.
Nunca había deseado a una mujer como deseaba a Mariana Esposito . Su
perfume lo tenía embriagado, y el calor que irradiaba su cuerpo parecía estar
llamándolo, a pesar del espacio entre los asientos.
Cada aliento que la joven inspiraba y exhalaba lo sacudía por dentro,
poniéndolo más y más ansioso. Y, con el corazón martilleándole en el pecho,
Peter se dijo que aquello era ridículo. Allí estaba él, un SEAL, un hombre más
que experimentado, reaccionado como un estudiante de instituto que estuviera a
punto de Ilevarse al huerto a una animadora de su equipo.
¿Y qué más daba si era ridículo?, se preguntó. E! deseo corría por sus
venas a la misma velocidad que avanzaba e! vehículo, zigzagueando por entre el
denso tráfico. Escuchó a Lali soltar un gemido ahogado cuando tomó una curva
bruscamente.
—Perdona, lo siento —murmuró—, intentaré conducir un poco más despacio.
—Ni se te ocurra —susurró ella.
Y esas cuatro palabras bastaron para que Peter volviera a pisar el
acelerador, rogando por que no pillaran más semáforos en rojo.
Atrás había quedado la fiesta, la gente, la música, las conversaciones
banales... todo aquello había desaparecido, y de nuevo volvían a estar sólo
ellos dos. Nada más importaba.
Era como si el deseo que había surgiendo poco a poco dentro de ellos
desde el primer día hubiera explotado de repente, igual que un volcán en
erupción, obligándolos a ambos a dar rienda suelta a la atracción que ya no
podían negar que existía.
A Peter ni siquiera le importaba haber sido él quien había sido el
primero en rendirse a la evidencia, no le importaba que no hubiera sido ella
quien hubiese ido a él. Lo único que le importaba en esos momentos era poder
acariciarla al fin. Su mente conjuró toda una serie de sensuales imágenes, una
tras otra: sus cuerpos des nudos entrelazados en la cama de su dormitorio, sus
manos recorriendo sus largas piernas, sus dedos enredándose en su cabello
negro, sus labios sobre los de ella mientras la penetraba...
Gimió para sus adentros, ordenando a su cerebro que fuera paciente. Lo
último que necesitaba era que se estampasen contra un poste del teléfono.
Además, si moría en un accidente de coche antes de poder poseer a Lali, estaba
seguro de que vagaría doliente por aquella ciudad como un fantasma por el resto
de la eternidad, igual que la señorita Carlisle.
Girando a la derecha para entrar en la calle de Lali, Peter yació su
mente de todo lo que no fuera aparcar el coche. Subieron la rodada, echó el
freno de mano, apagó el motor, y se volvió hacia Peter, abriéndole los brazos.
Ella estaba igual de ansiosa que él. Se desabrochó a toda prisa el
cinturón de seguridad, y se inclinó hacia él, como si aquello hubiera sido lo
único que hubiera estado conteniéndola.
Peter la tomó por la cintura, sentándola a horcajadas en su regazo, y Lali
se removió para ponerse cómoda, y al hacerlo sus caderas se frotaron con la
entrepierna de él, pudo comprobar lo excitado que estaba ya.
—Cariño... —murmuró Peter entre beso y beso—, estás matándome
—Oh, no —dijo ella, levantando los brazos para tomar el rostro de Peter
entre sus manos—, todavía no. Te quiero vivo y... oh, Dios, Peter, te deseo
tanto...
—Eso está bien, nena, muy bien —murmuró él, dándole un beso más
profundo, y deleitándose en sus suspiros y la calidez de su boca.
La saboreó, entregándose al placer casi místico de aquella Unión de
labios, lenguas, y alientos convirtiéndose en uno, Y luego, cuando la atrajo
hacia sí hasta que sus senos quedaron apretados contra su ancho tórax, el deseo
lo golpeó aún con más fuerza, y pudo sentir sus pezones endurecidos como si
estuvieran marcándolo a fuego.
Una de sus manos subió por el muslo de Lali, introduciéndose por debajo
del dobladillo del corto vestido negro, y jadeó cuando sus dedos tocaron la
ancha banda elástica de encaje de sus medias. Al instante su mente se llenó de
imágenes de Lali vestida sólo con esas medias, y los latidos en sus oídos le
dijeron que su corazón estaba ya desbocado.
Lali se removió en su abrazo, intentando acercarse aún más a él,
mientras su mano seguía subiendo más y más.
—Peter...
—Déjame tocarte, cariño —murmuró él.
Inclinó la cabeza para besarla y mordisquearla suavemente en el cuello.
—Oh, Peter. . —suspiró Lali, echando la cabeza hacia atrás.
—Oh, sí... —jadeó él, dejando que su aliento soplara como una brisa
cálida sobre la piel de la joven.
Las formas redondeadas de su cuerpo parecían encajar perfectamente con
las formas angulosas de él, como si fueran dos piezas de un mismo puzzle. Y el
modo en que se estaba frotando contra su pecho, el modo en que sus brazos le
rodearon el cuello y apretó sus labios contra su garganta... Lali era muchísimo
más de lo que jamás había imaginado.
Fuera del coche el vecindario estaba atras y en silencio. Las luces de
las casas estaban apagadas y, aparte de su respiración jadeante, lo Único que
escuchaban era a un perro en la distancia, aullándole a la luna. Peter también
sentía deseos de aullar.
Subió la mano un poco más por el muslo de Lali acercándose
peligrosamente al centro de su calor.
Lali levantó las caderas, echando de nuevo la cabeza hacia atrás, y de
sus labios escapó un gemido ahogado.
—Peter, necesito...
—Yo también, cariño —dijo él, bajando la cabeza para besarla en la base
del cuello.-
No puedo esperar más, tengo que tocarte ya.
Lali levantó la cabeza, sus ojos se encontraron, y tomó su rostro entre
las manos.
—Yo tampoco quiero esperar más, Peter —le dijo quedamente. Cada palabra
lo golpeó como una bala de terciopelo, que impactara contra su pecho, su mente,
su corazón—. Tócame, Peter —le susurró, inclinándose para besarlo—. Tócame ya.
Sus labios se encontraron con los de él en el mismo instante en que Peter
cubrió su monte de Venus con la palma de la mano. Lali jadeó, y se removió
ansiosa, pero Peter la mantuvo firmemente apretada contra sí con la otra mano
en el hueco de su espalda.
Sus dedos agarraron lo que parecía el borde de unas braguitas de
encaje, y dio un rápido tirón. Se rasgaron fácilmente, y al instante siguiente
su mano ya se había introducido entre los cálidos pliegues de la joven.
Lali aspiró hacia dentro, conteniendo el aliento, y volvió a besarlo,
esa vez con más ardor, entrelazando su lengua con la de él, mientras sentía el
corazón de Peter latiendo con fuerza contra su pecho. Levantó las caderas para
él, y de sus labios escapó un gemido cuando introdujo en su húmedo calor un
dedo, y luego dos.
Peter despegó sus labios de los de ella, jadeando como un hombre que
acabase de salir a la superficie tras haber estado a metros de profundidad. Lali
se arqueó en su abrazo, y abrió más las piernas, y después más aún,
ofreciéndole más de sí, ofreciéndoselo todo.
Y él lo tomó. Su pulgar acarició la pequeña protuberancia entre sus
pliegues, y Peter jadeó, pronunciando su nombre.
—Peter, es demasiado, es...
—Pero todavía no es bastante, cariño —le susurró él, sintiendo su voz
tensa por el nudo de deseo que se le había formado en la garganta—. Todavía
no...
Sus dedos se introducían en ella y volvían a salir una y otra vez,
empujándola a nuevas cumbres de placer, haciéndola elevarse a las alturas, y Lali
sacudía las caderas contra su mano mientras su respiración se volvía más rápida
y entrecortada, entrando y abandonando sus pulmones a un ritmo frenético.
—Oh, Peter... es maravilloso.., es... —farfullaba Lali.
De pronto todo su cuerpo se puso tenso, y un gemido largo y profundo
escapó de su garganta mientras en su interior estallaron fuegos de artificio.
Con el corazón golpeándole todavía contra las costillas y la garganta
seca, Lali tuvo la impresión de que cada músculo de su cuerpo se hubiera vuelto
blando como la gelatina, de que es tuviera derritiéndose como un cubito de
hielo.
De hecho, si Peter no hubiera estado sosteniéndola aún, probablemente
se habría escurrido de su regazo, acabando convertida en un charco de agua en
el suelo del coche.
El coche.., oh, Dios, acababa de tener el orgasmo más increíble de su
vida en el asiento delantero de su coche, estacionado en la puerta de su casa.
Una vocecilla pudorosa le dijo que debería estar avergonzada. ¿Qué
pensarían los vecinos si la hubieran visto? Al diablo, se dijo. Se había dejado
llevar por sus impulsos y se sentía maravillosamente.
—Ha sido... —murmuró cuando reencontró su voz—.., ha sido increíble.
—Pues espera a que tenga más espacio para maniobrar —dijo Peter,
arqueando una de las comisuras de sus labios en una sonrisa que le llegó a Lali
al corazón.
—Vaya, pues estoy deseando verlo.
—Bien —murmuró él, poniéndole bien la falda del vestido—, porque, si te
parece, podríamos entrar en la casa y terminar lo que hemos empezado.
—Sí, por favor —dijo Lali, ansiosa por volver a experimentar lo que
había sentido.
Todo su cuerpo vibraba aún por el placer que le habían provocado sus
caricias, y quería más. Necesitaba más. Quería que la hiciera suya, que ría
sentir deslizándose dentro de ella, llevándola una vez más a aquellas gloriosas
cumbres que le había mostrado hacía unos minutos.
Peter abrió la puerta del coche y salió, llevándola en sus brazos.
Recien empieza el Rock !!
Hola!!
15 comentarios y otro cap
Gracias

qe comieenzo eh, quieeero mas :))
ResponderEliminarBesitoo
Arii
@AriadnaAYelen
MASS mas mas mas quiero mas
ResponderEliminarMas mas mas otro CAP CAP
ResponderEliminarB U E N I S I M O!! Mass novee pleasee! :DD
ResponderEliminar@mf_lazaro
Espero el siguiente capítulo que se puso muy muy buena la nove
ResponderEliminarMassssssssssss
ResponderEliminarMas nove!!!
ResponderEliminarparece que lali miedo ya no tiene!
ResponderEliminarPor fin!!
ResponderEliminarMas nove
Me Encanto mas
ResponderEliminarEl siguiente capitulo mas me encanto (:
ResponderEliminarMuy lindo capitulo
ResponderEliminarMas mas mas mas mas mas mas mas mas mas Mas mas mas mas mas mas mas mas mas masMas mas mas mas mas mas mas mas mas masMas mas mas mas mas mas mas mas mas mas
ResponderEliminarMasssssss
ResponderEliminarotro otro!!! jijiji :$ y eso qe recien empieza
ResponderEliminarSi empieza así... como terminaran! más!
ResponderEliminarmasss noveee porfaa
ResponderEliminarme muero muerta! geniaaaaaaaaaaaaaal la novelis , quiero mas!
ResponderEliminarMassssssss!!! MASMASMASMASMASMASMASMAS
ResponderEliminarme encanta esta novela!!!! jejeje
ResponderEliminar@CasiAngeles_TA_
madre mia estan que se salen estos dos he ajja maaasss :)
ResponderEliminarEstán recuperando los días k se perdieron desde k se conocieron.
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