La Isla Del Olvido
Peter abrió la puerta del coche y salió, llevándola en sus brazos.
—Puedo caminar -dijo Lali.
—Y yo puedo llevarte —dijo él, inclinándose para darle un beso
apasionado—. Me gusta, y quiero hacerlo.
A ella también le gustaba, pensó Lali. Se sentía como la heroína de una
novela romántica, siendo transportada en los brazos de un apuesto oficial de
marina que le haría el amor durante toda la noche.
Lo cierto era que todavía no podía creerse que le estuviera sucediendo
aquello, ni podía explicarse cómo podía haber pasado en menos de dos semanas de
ser una solitaria bióloga marina, a tener una de las experiencias sexuales más
increíbles de su vida en su coche. Dios, ¿podría volver a su vida de antes
cuando él se marchara?
Peter subió los escalones del porche, y de pronto la echó sobre su
hombro, mientras rebuscaba las llaves de la casa en el bolsillo dé su pantalón.
—¡Eh! —protestó ella—, esto ya es menos romántico, Lanzani.
Peter se río, pero no atendió a su queja. Introdujo la llave en la
cerradura, la giró, y subió la mano hasta el trasero de Lali, introduciéndola
por debajo del vestido. Sus dedos masajearon sus nalgas desnudas, haciendo
saltar chispas de deseo en la joven, despertando nuevas ansias. Se estremeció
con aquella caricia tan íntima, y sintió que volvía a derretirse.
—Deme un minuto, doctora —le dijo, tomándola de nuevo en sus brazos, y
llevándola dentro de la casa—, esto no ha hecho más que empezar.
—Promesas, promesas... —murmuró ella, extendiendo el brazo para cerrar
la puerta.
Peter fue derecho al dormitorio, atravesó el umbral, fue hacia la cama,
y en un segundo la tenia tumbada en ella, mirándolo mientras se arrancaba la
chaqueta y la camisa del uniforme.
—¿Quieres romanticismo? Pues lo vas a tener —le dijo, sonriendo de un
modo lascivo mientras acababa de desvestirse en un tiempo récord.
Cuando estuvo completamente desnudo, se
quedó allí de pie permitiendo que Lali lo admirara. ¡Y vaya silo admiró!
No podía quitarle los ojos de encima.
La luz de la luna entraba por la ventana de la habitación, brillando
sobre él y haciendo resaltar en la penumbra cada músculo, cada línea, cada
cicatriz. La había dejado sin aliento, y cuando vio cruzar por sus ojos un
destello de deseo, el estómago le dio un vuelco.
—Tu turno, cariño —dijo Peter.
Asintiendo, Lali se sentó en el borde del colchón, se dio la vuelta, y le preguntó:
—¿Me bajas la cremallera?
Podría haberlo hecho ella misma, pero que ría sentir sus manos sobre ella Quería sentir la leve caricia de sus dedos a lo largo de su columna.
La cremallera fue bajando con un ruido parecido a un gemido y, cuando el vestido quedó abierto por completo, las manos de Peter se posaron en su nuca y fueron bajando por su espalda desnuda, hasta detenerse sobre la curva de sus caderas.
—Mmm... no llevas sujetador —murmuró, haciéndola girarse hacia él mientras deslizaba el vestido hacia abajo, hasta que cayó al suelo.
—No.
Lali jadeó cuando las manos de Peter tomaron sus senos y después con el pulgar y el índice de cada uno tiró de los ya rígidos pezones, haciéndola gemir.
—Tienes unas manos mágicas —suspiró.
Peter se rió suavemente.
—Todavía no has visto nada.
Lali ronroneó como un gato, y se inclinó ligeramente para enganchar los dedos en las ligas de sus medias, pero Peter la detuvo y sacudió la cabeza.
—Las medias se quedan donde están. Lali esbozó una sonrisa pícara.
—¿Estas seguro de que no quieres que me las quite?
—Oh, sí, muy seguro —murmuró él, recorriéndola con una mirada lasciva—. Nena, eres la fantasía de cualquier hombre.
—No, no soy una fantasía.., soy bastante real —susurró ella, rodeándole el cuello con los brazos.
Peter la miró a los ojos, y Lali intentó leer las emociones que cruzaban por ellos, pero pasaban tan rápidas que no podía estar segura de su significado. De lo único de lo que estaba segura era de lo maravillosamente bien que se sentía en sus brazos. Se sentía hermosa, y sensual, y salvaje, y libre,
Nunca habría utilizado ninguno de esos adjetivos para describirse a sí misma, y el sentirse así de repente la sorprendía. Era como una revelación de la verdadera Lali, que parecía haber estado dormida en su interior todo ese tiempo, esperando a ser despertada. Y Peter había sido quien la había despertado.
—Recuéstate —le dijo Peter, empujándola suavemente para que se tumbara en la cama—. Ahora vas a tener tu romance
—Quiero que me hagas tuya, Peter —le dijo Lali—, quiero sentirte muy dentro de mí.
Peter apretó la mandíbula, e inspiró profundamente.
—Yo también lo quiero, cariño, pero antes voy a besar cada centímetro de tu cuerpo.
Lali se estremeció, y se perdió de nuevo en las profundidades de sus ojos.
—Peter,..
—Confia en mí. -
—Confio en ti.
Peter sonrió, y se inclinó sobre ella. Empezó en la base de la garganta, con besos húmedos y apasionados, para ir descendiendo hasta llegar a sus senos. Entonces tomó en su boca los pezones. Primero uno, luego el otro. Succionó, masajeando aquellas sensibles circunferencias hasta que Lali casi no se podía estar quieta. Se revolvió debajo de él, sintiendo que estaba ardiendo.
El aliento de Peter soplaba sobre su piel avivando las llamas, volviéndola loca, pero a Lali no le importaba perder la razón, no mientras él no se detuviese.
Peter siguió bajando, imprimiendo besos por su estómago, en el abdomen... Llegó por fin a la unión entre sus muslos, y notó que Lali se tensaba, y se echaba hacia atrás, pero sus fuertes manos agarraron sus caderas y la mantuvieron donde estaba. Lali lo miró mientras se arrodillaba entre sus piernas, y murmuró:
—Peter, no hace falta que...
—He dicho cada centímetro, nena —respondió él sonriendo.
Le guiñó un ojo, y bajó la cabeza para darle el beso más íntimo que había experimentado ja más.
Lali suspiró y jadeó extasiada. Era tan... perfecto, tan maravilloso, tan deliciosamente prohibido... La lengua de Peter lamió sus pliegues, y ella se arqueó, sacudiendo las caderas hacia él mientras la llevaba más lejos de lo que nunca hubiera podido imaginar.
El aliento de Peter chocaba contra su calor, y sus labios, sus dientes, y su lengua la torturaban sin darle tregua, llevándola de nuevo al borde de la locura.
Cuando los primeros espasmos la sacudieron, y Peter saboreó su rendición, la sostuvo tierna mente, dulcemente, hasta que volvió a la tierra.
Con la cabeza todavía mareada, Lali lo miró, observándolo mientras se colocaba sobre ella.
—No te imaginas lo preciosa que estás en este momento —murmuró—, así, vestida solo con la luz de la luna y esas medias.
—Tú también estás increíble —respondió ella, sonriéndole mientras se disipaban los últimos coletazos del orgasmo. . .vestido con nada.
—Tú eres lo único que quiero llevar puesto en este momento - Peter, besándola ardorosamente.
—Tómame, Peter —lo instó Lali, tomando su rostro entre las manos—. Quiero sentirte dentro de mí.
—Enseguida —dijo él.
Y, sin más dilación, se introdujo en ella.
Lali contuvo el aliento y se arqueó hacia él, levantando las piernas y rodeándole con ellas las caderas. Lo atrajo hacia sí. Quería tenerlo más cerca, mucho más cerca.
Peter sacudió las caderas con el rostro hundido en el hueco de su cuello, y Lali sintió cómo el ritmo de sus embestidas se iba volviendo más rápido, haciendo que su corazón cantase, y que ríos de lava corriesen por sus venas.
Y finalmente la llenó, por completo. Había llegado tan dentro de ella, que Lali hubiera jurado que estaba tocando su alma.
Lo rodeó con los brazos, apretándolo contra sí y deleitándose en los fuertes latidos de su corazón contra su pecho. Peter levantó la cabeza Capítulo Diez para mirarla, y cuando sus ojos se encontraron, Lali creyó ver algo en los de él, un destello de algo que no sabría explicar, pero que hizo que una oleada de calidez invadiera su corazón.
Y aquella vez, cuando se precipitó por el precipicio del placer, Peter
la acompañó.
__________________________________________Nunca voy a olvidar este dia! Nunca he llorado sonriendo tanto! :'( :) :'( :) :'( :)
Soy Bipolar = Feliz por lo que paso y Triste por lo que no sera! Ahora mismo lloro!
Gracias!
PD: Ayer me secuestraron la compu! Bueno me pidieron que la preste! Pero para mi fue un secuestro! No pude subir otros caps :(

Guaaaaau qe cap eh!!
ResponderEliminarEspeero mas :)
Besito
Arii
@AriadnaAyelen
massssss ♥
ResponderEliminarno te procupes yo tmb ee llorado y reido . Y si tmb soy bipolar pero aww mucho tiempo juntos :$.
ResponderEliminarBueno el cpaitlo aww cositas ya se enamoraron! qe lo acepten miedosos! jijij :$
wow!! Me encanta más!!
ResponderEliminarQue locura de CAP!!!! Lali y Peter por fin juntos, y de que forma Jaja!!!
ResponderEliminarGracias por los caps!!! @Titel842
OMG que buen cap, lino lindo lindo
ResponderEliminar@masi_ruth
Creo que todas hemos sentido esa bipolaridad de la que nos hablas... Fue el show más perfecto que han dado nunca, la emoción se fusionó con la energía de cada uno de ellos para crear algo mágico!!
ResponderEliminar#HastaSiempreTeenAngels
El capitulo increible!! Gracias!!!
@CasiAngeles_TA_
Lali ya tiene miedo ,al pensar k sera d su vida ,cuando el no esté.
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