Ese viernes, era ya tarde cuando Peter volvió de tomar el té con su
madre, Pablo y Cande.
Había sido una agradable visita, pensó al bajarse del caballo y dejar
su montura con uno de los mozos, cerca del establo. Su madre no lo había estado
incordiando con lo de que encontrara esposa. Parecía haber asumido que no
alcanzaría tal sueño con él y se había centrado en Pablo. Además, también la
preocupaba Cande. La más joven de los Kane estaba en su tercera Temporada y ya
había rechazado cuatro proposiciones de matrimonio desde su presentación en
sociedad. Con una importante dote e inversiones gracias a su hermano Trystan, Cande
no tenía ninguna prisa en «venderse», tal como ella lo describía. Peter no
podía culparla. Sólo tenía veinte años, y quería a un hombre que la quisiera
por algo más que su fortuna. Le deseó suerte, pues estaba convencido de que
tendría que esperar todavía un poco para que eso sucediera. Afortunadamente,
cualquier hombre que valiese la pena se daba cuenta de que las mujeres eran más
atractivas e interesantes a medida que se hacían mayores, así que no tenía
ninguna duda de que Cande acabaría encontrando a alguien que supiera valorarla
de verdad.
Hablando de mujeres interesantes...
Allí, sobre una manta que había colocado en la hierba del jardín
trasero de su casa, estaba Lali. Llevaba un sombrero de paja de ala ancha para
protegerse del sol, y un vestido de día de color coral con muy pocos adornos.
No era la primera vez que a Peter le vino a la mente cuánto había crecido en
comparación con cuando él se hizo cargo de ella. Ya no era una niña, era una
mujer.
Y no una cualquiera, obviamente era una maldita sirena, porque, por
mucho que tuviera por costumbre dedicarse a la organización y a algunos
negocios antes de bañarse y vestirse para la cena, se encontró dirigiéndose
hacia ella a través de la hierba recién cortada, cautivado por los volantes de
su falda que la templada brisa movía suavemente.
Estaba ocupada leyendo una revista que mantenía cogida con ambas manos
para evitar que el viento le moviera las páginas. De hecho, estaba tan inmersa
en la lectura que no se dio cuenta de su llegada.
—¿Y cuál es el color
de moda para los vestidos esta Temporada? —preguntó, con una sonrisa cuando
tuvo que anunciar su llegada.
Lali se sorprendió un poco y, cuando levantó la vista hacia él, sus
mejillas estaban rosadas y tenía los ojos muy abiertos. A falta de una mejor
comparación, tenía el aspecto de un niño al que se sorprende haciendo algo que
no debiera.
—¡Oh! Hola, Peter.
—Apartó la vista. —Hum, el azul creo que será el color de moda este año.
Arqueando una ceja, él señaló con la cabeza la revista que ella tenía
en la mano.
—Discúlpame. Pensaba
que estabas leyendo una revista de señoras.
—Así es —contestó con
una tímida sonrisa. —Pero la moda no es uno de sus temas principales.
A juzgar por su expresión, muy similar a la de un gato de Cheshire en
aquel libro de Lewis Carroll, dudaba mucho que fuera un artículo de temas
domésticos el que la hubiera hecho sonrojar tanto.
—¿Puedo? —preguntó,
tendiéndole la mano.
Lali sujetó la revista con firmeza, reacia a dársela.
—Sólo si me prometes
que no le dirás a mamá que me has visto leyéndola.
Oh, aquello sí que era un problema. Aun así, no era de su incumbencia
lo que una mujer de veintitrés años leyera. Tenía curiosidad, eso era todo.
—Lo prometo.
Ella dudó un instante, y al fin se la entregó. Peter puso el dedo para
marcar la página, y giró la revista para mirar la portada. ¡Dios bendito!
A primera vista parecía inofensiva; el dibujo de la portada mostraba a
una recatada señorita, con un vestido y sombrero a la moda, sentada en el banco
de un parque. Sólo si uno se fijaba con más detalle, podía ver como ésta
mostraba una entusiasta sonrisa y tenía su mirada fija en un hombre que se
estaba bañando en la esquina de la página. Él llevaba el pecho descubierto y
algo más, pero esa parte crucial de su anatomía estaba oculta por una línea de
texto que decía: «Diez maneras de mantener a un caballero en casa... y en la
cama».
No quiso ver lo que ella estaba leyendo. Había oído hablar de esa
revista, Voluptuous era una publicación para mujeres, subidita de tono,
llena de historias eróticas, consejos y artículos sobre relaciones sexuales,
sobre cómo comportarse para evitar escándalos, etc.
Peter podría evitar que Lali continuara leyéndola, pero ¿de qué
serviría? No había ninguna duda de que la información que contenía algún día
podría serle de gran ayuda a la joven. Le devolvió la revista.
—Tengo que reconocer
que estoy algo sorprendido al verte leer semejante... material.
Ella se encogió de hombros.
—Tenía curiosidad.
Mis padres eran tan felices en su matrimonio, tan al contrario de la mayoría de
los que conozco. Si quiero emparejarme tan bien como ellos, necesito tener el
máximo de información para conseguir un matrimonio tan satisfactorio como el
suyo.
Peter casi gimió. La imagen de Lali «satisfecha» le vino a la cabeza
con tal claridad que parecía difícil de creer que no lo hubiera visto nunca. Su
cuerpo se tensó al pensar en ello, y tuvo que cruzar las manos por delante para
disimular su creciente erección.
—Sólo hay una cosa
que no entiendo —comentó, dejando la revista a un lado.
—¿Y qué es?
Ella se acomodó la falda, impidiendo así que él le pudiera seguir
viéndole los tobillos.
—¿Por casualidad
sabes lo que es un cunnilingus? —preguntó la joven.
Peter pensaba que, a su edad, ya no se ruborizaría, pero notó el ardor
inundado sus mejillas.
—¡Por Dios, Lali!
—dijo entre dientes. —Eso es algo de lo que una jovencita no suele hablar.
Oh, pero si quería se lo podría demostrar. Estaría encantado de
escalar por sus piernas, desde sus estilizados tobillos hasta su sexo.
Ella se encogió de hombros.
—Supongo que debe de
sonar ofensivo para alguien de tu edad, pero las mujeres de ahora ya no son tan
recatadas como las de antes, Peter. Si no me lo explicas tú, estoy convencida
de que el señor Maxwell me lo explicará esta noche cuando lo vea. —Y, tras
lanzar esa amenaza, la muy pilla continuó con su pecaminosa lectura.

Veamos cuanto aguanta sin reaccionar! Me encanta Más!
ResponderEliminar:O haaaaaa jajajaja ++
ResponderEliminarmmaaass
ResponderEliminarJajajame encanta como lo.provoca
ResponderEliminarjajja cuando va a reaccionar peter!! xq lali no se le declara y listooo jummm
ResponderEliminarmassss
Mas capitulos.Estamos en tension ,para ver cuando lo descubre Peter.xk Lali mas pistas k le da para k reaccione y el nada.
ResponderEliminarjajaja muy buena, tendria que ponerme al dia con tu nove pero un pedido ¿podrias cambiar la letra? :/ me cuesta mucho leer con la que tienes, lo siento si te molesto.
ResponderEliminarbesos
http://casijuegosca.blogspot.com.ar/ pasate!! novela yo leere la tuya desde el principio :)
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