Adaptacion Laliter: La Mascara Del Amor. Twitter : @Joslielove . Gracias por leer y por comentar.

viernes, 1 de marzo de 2013

La Mascara Del Amor Cap 17

                                                       La Mascara Del Amor




Ese viernes, era ya tarde cuando Peter volvió de tomar el té con su madre, Pablo y Cande.

Había sido una agradable visita, pensó al bajarse del caballo y dejar su montura con uno de los mozos, cerca del establo. Su madre no lo había estado incordiando con lo de que encontrara esposa. Parecía haber asumido que no alcanzaría tal sueño con él y se había centrado en Pablo. Además, también la preocupaba Cande. La más joven de los Kane estaba en su tercera Temporada y ya había rechazado cuatro proposiciones de matrimonio desde su presentación en sociedad. Con una importante dote e inversiones gracias a su hermano Trystan, Cande no tenía ninguna prisa en «venderse», tal como ella lo describía. Peter no podía culparla. Sólo tenía veinte años, y quería a un hombre que la quisiera por algo más que su fortuna. Le deseó suerte, pues estaba convencido de que tendría que esperar todavía un poco para que eso sucediera. Afortunadamente, cualquier hombre que valiese la pena se daba cuenta de que las mujeres eran más atractivas e interesantes a medida que se hacían mayores, así que no tenía ninguna duda de que Cande acabaría encontrando a alguien que supiera valorarla de verdad.

Hablando de mujeres interesantes...

Allí, sobre una manta que había colocado en la hierba del jardín trasero de su casa, estaba Lali. Llevaba un sombrero de paja de ala ancha para protegerse del sol, y un vestido de día de color coral con muy pocos adornos. No era la primera vez que a Peter le vino a la mente cuánto había crecido en comparación con cuando él se hizo cargo de ella. Ya no era una niña, era una mujer.

Y no una cualquiera, obviamente era una maldita sirena, porque, por mucho que tuviera por costumbre dedicarse a la organización y a algunos negocios antes de bañarse y vestirse para la cena, se encontró dirigiéndose hacia ella a través de la hierba recién cortada, cautivado por los volantes de su falda que la templada brisa movía suavemente.

Estaba ocupada leyendo una revista que mantenía cogida con ambas manos para evitar que el viento le moviera las páginas. De hecho, estaba tan inmersa en la lectura que no se dio cuenta de su llegada.

¿Y cuál es el color de moda para los vestidos esta Temporada? —preguntó, con una sonrisa cuando tuvo que anunciar su llegada.

Lali se sorprendió un poco y, cuando levantó la vista hacia él, sus mejillas estaban rosadas y tenía los ojos muy abiertos. A falta de una mejor comparación, tenía el aspecto de un niño al que se sorprende haciendo algo que no debiera.

¡Oh! Hola, Peter. —Apartó la vista. —Hum, el azul creo que será el color de moda este año.

Arqueando una ceja, él señaló con la cabeza la revista que ella tenía en la mano.

Discúlpame. Pensaba que estabas leyendo una revista de señoras.

Así es —contestó con una tímida sonrisa. —Pero la moda no es uno de sus temas principales.

A juzgar por su expresión, muy similar a la de un gato de Cheshire en aquel libro de Lewis Carroll, dudaba mucho que fuera un artículo de temas domésticos el que la hubiera hecho sonrojar tanto.

¿Puedo? —preguntó, tendiéndole la mano.

Lali sujetó la revista con firmeza, reacia a dársela.

Sólo si me prometes que no le dirás a mamá que me has visto leyéndola.

Oh, aquello sí que era un problema. Aun así, no era de su incumbencia lo que una mujer de veintitrés años leyera. Tenía curiosidad, eso era todo.

Lo prometo.

Ella dudó un instante, y al fin se la entregó. Peter puso el dedo para marcar la página, y giró la revista para mirar la portada. ¡Dios bendito!

A primera vista parecía inofensiva; el dibujo de la portada mostraba a una recatada señorita, con un vestido y sombrero a la moda, sentada en el banco de un parque. Sólo si uno se fijaba con más detalle, podía ver como ésta mostraba una entusiasta sonrisa y tenía su mirada fija en un hombre que se estaba bañando en la esquina de la página. Él llevaba el pecho descubierto y algo más, pero esa parte crucial de su anatomía estaba oculta por una línea de texto que decía: «Diez maneras de mantener a un caballero en casa... y en la cama».

No quiso ver lo que ella estaba leyendo. Había oído hablar de esa revista, Voluptuous era una publicación para mujeres, subidita de tono, llena de historias eróticas, consejos y artículos sobre relaciones sexuales, sobre cómo comportarse para evitar escándalos, etc.

Peter podría evitar que Lali continuara leyéndola, pero ¿de qué serviría? No había ninguna duda de que la información que contenía algún día podría serle de gran ayuda a la joven. Le devolvió la revista.

Tengo que reconocer que estoy algo sorprendido al verte leer semejante... material.

Ella se encogió de hombros.

Tenía curiosidad. Mis padres eran tan felices en su matrimonio, tan al contrario de la mayoría de los que conozco. Si quiero emparejarme tan bien como ellos, necesito tener el máximo de información para conseguir un matrimonio tan satisfactorio como el suyo.

Peter casi gimió. La imagen de Lali «satisfecha» le vino a la cabeza con tal claridad que parecía difícil de creer que no lo hubiera visto nunca. Su cuerpo se tensó al pensar en ello, y tuvo que cruzar las manos por delante para disimular su creciente erección.

Sólo hay una cosa que no entiendo —comentó, dejando la revista a un lado.

¿Y qué es?

Ella se acomodó la falda, impidiendo así que él le pudiera seguir viéndole los tobillos.

¿Por casualidad sabes lo que es un cunnilingus? —preguntó la joven.

Peter pensaba que, a su edad, ya no se ruborizaría, pero notó el ardor inundado sus mejillas.

¡Por Dios, Lali! —dijo entre dientes. —Eso es algo de lo que una jovencita no suele hablar.

Oh, pero si quería se lo podría demostrar. Estaría encantado de escalar por sus piernas, desde sus estilizados tobillos hasta su sexo.

Ella se encogió de hombros.

Supongo que debe de sonar ofensivo para alguien de tu edad, pero las mujeres de ahora ya no son tan recatadas como las de antes, Peter. Si no me lo explicas tú, estoy convencida de que el señor Maxwell me lo explicará esta noche cuando lo vea. —Y, tras lanzar esa amenaza, la muy pilla continuó con su pecaminosa lectura.

8 comentarios:

  1. Veamos cuanto aguanta sin reaccionar! Me encanta Más!

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  2. Jajajame encanta como lo.provoca

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  3. jajja cuando va a reaccionar peter!! xq lali no se le declara y listooo jummm
    massss

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  4. Mas capitulos.Estamos en tension ,para ver cuando lo descubre Peter.xk Lali mas pistas k le da para k reaccione y el nada.

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  5. jajaja muy buena, tendria que ponerme al dia con tu nove pero un pedido ¿podrias cambiar la letra? :/ me cuesta mucho leer con la que tienes, lo siento si te molesto.
    besos

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  6. http://casijuegosca.blogspot.com.ar/ pasate!! novela yo leere la tuya desde el principio :)

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